Fronteras S.A. y Franco S.L.

Fronteras S.A. y Franco S.L.

En el disparate no cabe el más ni el menos, de modo que resulta imposible establecer qué es más disparatado, si dejar una parte del control de las fronteras nacionales aeorportuarias en manos de una empresa privada, o la conversión del Pazo de Meirás, antaño guarida del sátrapa, en un monumento, como el Valle de los Caídos, de exaltación fascista.
Lo primero, la cesión del control de las fronteras a una empresa que, encima, paga salarios de hambre a los trabajadores que, sin serlo, hacen las veces de agentes aduaneros, de guardias civiles o de carabineros, no sólo es brutal, sino sólo propio de un país al que sus gobernantes han puesto en almoneda. La compañía beneficiaria de semejante atentado privatizador podría llamarse tranquilamente Fronteras S.A.
Lo segundo, y pues se pretende que sea la Fundación Francisco Franco la que gestione las visitas al alucinante pazo que el "comandantín" pilló de aquella manera, resulta, pues todo queda en casa, como más Sociedad Limitada. Siendo también brutal como el primer disparate objeto de ésta columna, ese de encargar la seguridad de las fronteras a particulares, éste segundo, el de las apologéticas visitas guiadas al pazo, imagino que brazo en alto e impasible el ademán, supone además un escarnio intolerable para las víctimas de aquél psicópata y para España, su mayor víctima, en general.
Los acontecimientos del aeropuerto barcelonés de El Prat han recordado, además de lo mucho que trabajan y lo poco que ganan los seguratas de la concesionaria, el sindiós que supuso, que supone, la privatización de ese servicio estratégico que no puede bajo ningún concepto enajenarse de la gestión pública, y cuyo retorno a ésta, en consecuencia, es un asunto urgente y de esos a los que se alude como de interés general.
De otra parte, la resolución activa y firme del consistorio de Sada, en cuyo término se halla el pazo de Meirás, señala racionalmente la actitud institucional que debería oponerse a la pretensión de crear o reforzar en dicho pazo un emporio de exaltación del personaje que marcó el período más tenebroso y criminal de nuestra historia reciente.
Fronteras S.A., Franco S.L. No, gracias.