El retrato de Sánchez

El retrato de Sánchez

Pues sí había y mucha expectación por escuchar al Presidente del Gobierno en el Congreso. Veinticuatro horas después de que la ministra de Defensa dejara dicho en Antena 3 esta frase: "No podemos permanecer indiferentes ante la violación de los derechos humanos" y recordara además de que su posición respecto al envío de armas a Arabia Saudita "es conocida", el Presidente de Gobierno Pedro Sánchez ha dejado claro en el Congreso que no va a romper los compromisos con Arabia Saudita país al que continuará exportando armamento.
El Presidente ha dejado dicho que había que "conciliar" intereses, y si por una parte ha condenado el asesinato del periodista Yamal Khashoggui por otro ha recordado su responsabilidad para no perjudicar los intereses de los trabajadores de Navantia.
Las palabras de la ministra y las del Presidente retratan a ambos. Y que cada cual saque conclusiones de cual es el retrato más favorecedor.
En realidad a Margarita Robles la avala su trayectoria de defensa implacable de los derechos humanos, mientras que Pedro Sánchez parece inclinarse por primar los intereses comerciales y económicos respecto a las cuestiones éticas de fondo...
Sánchez se suma así a la posición un tanto tibia e hipócrita del Reino Unido y Francia respecto a que hacer en este momento de crisis por el asesinato del periodista Yamal Khashoggui cuyo cuerpo descuartizado ha aparecido nada menos que en el jardín del consulado de Arabia Saudita en Estambul.
Y es que más allá de las palabras de condena la única que ha tomado una decisión valiente ha sido Angela Merkel ha asumido una posición valiente, nada menos que paralizar por ahora el envío de armas a Arabia Saudita, el resto de los países, incómodos eso sí, se miran los unos a los otros alegando que cualquier decisión debe de tomarse de manera conjunto en el seno de la Unión Europea. O sea que eligen el camino más corto para escudarse los unos en los otros.
La realidad es que la Unión Europea está haciendo un papelón en este asunto. Al parecer puestos en la balanza el petróleo y los derechos humanos, el peso se inclina hacia el petróleo.
No sé en el futuro con qué cara van a ponerse estupendos los países de la UE a la hora de acusar a otros países de no respetar los derechos humanos, de tener regímenes semidemocráticos, etc, etc, etc.
En realidad la hipocresía de la política exterior se ha visto retratada a la perfección en este asunto.
Ya sabemos que la defensa de los derechos humanos dependerá en cada momento de los intereses que estén en juego. A ese ejercicio cínico de la política antes se le llamaba "real politik" o como ha dicho Pedro Sánchez en la tribuna del Congreso "conciliar intereses".