¿Pretende el secesionismo rentabilizar la gestión de los atentados por los Mossos?

¿Pretende el secesionismo rentabilizar la gestión de los atentados por los Mossos?

El 9 de julio, por primera vez en 8 años, se reunió la Junta de Seguridad de Catalunya, y uno de sus acuerdos fue aplazar la decisión de integrar los Mossos en la base de datos de la Europol, a cambio de crear una comisión mixta que analice su viabilidad.

A la vista de las declaraciones que se hacen, ¿puede deducirse que pretende el secesionismo obtener réditos frente al Estado por la gestión de los atentados por los Mossos d´Esquadra...? No solo porque el señor Carod Rovira, de infausto recuerdo por su gestión en el tripartito catalán, sino por la rapidez con que los cronistas afines han cantado la misma gesta, cuya letra dice que el Estado no ha existido en Cataluña estos días y que aquella comunidad denota disponer de estructura pública de estado independiente. Únase a ello la villanía moral de distinguir entre las víctimas a las de nacionalidad española y las catalanas y tendremos el cuadro completo.
Y en esta obra aparece un figurante, un actor invitado sin papel ni diálogo; o mejor, con el texto aprendido de que no pasa nada y que todo está bien. Se llama Enric Millo, delegado del Gobierno en aquella comunidad y, como sus predecesores, es un cero a la izquierda que ejerce como tal. En su currículum de político profesional (es licenciado en Económicas) sólo consta que haya trabajado propiamente 7 años en toda su vida en una actividad que no sea la política. Procede de Unión Democrática de Cataluña y fue diputado el Parlament por CiU entre 1995 y 2003. Como no encabezó la lista por Girona en la lista de CIU se pasó al PP, donde ha hecho carrera. 
Aunque propiamente el representante del Estado en Cataluña es, paradójicamente, el propio presidente de la Generalitat, Puigdemont, Millo debería ocuparse de la coordinación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y hacer cumplir las leyes y la Constitución españolas con los medios a su alcance, así como la ejecución en su caso de las sentencias judiciales. Una evidencia de su inoperancia es la cantidad de municipios catalanes donde no se cumple la Ley de la Bandera sin que pase nada. Esto ya viene de atrás.
Al igual que otros, en sus manifestaciones de estos días miente, disimula o calla con respecto a la coordinación entre las fuerzas de Seguridad del Estado y los mossos d´esquadra que pagamos todos los españoles a través del presupuesto del Ministerio del Interior. Esta es la triste realidad, ahora negada; pero evidente.
 Y claro, se han aprovechado de nuevo para decir cosas como que estos días "El Estado no ha existido en Cataluña". Y lo peor es que en parte tienen razón, al menos en parte.
Y no es cierto que esa descoordinación frecuente, no solo en determinados operativos como en este caso, se deba a la falta de colaboración del Ministerio del Interior en cuanto, sobre todo, al intercambio de información, especialmente sensible. Estos días se han producido algunos roces especialmente con la Guardia Civil y los Mossos.
El problema radica en que los organismos policiales de coordinación internacional como Europol (órgano encargado de facilitar las operaciones de lucha contra la delincuencia en el seno de la Unión Europea) lo integran a las policías de los Estados. La pretensión de la Generalitat de los Mossos se integren en organismos internacionales no solamente responde a un pretendido deseo de mejorar su eficacia, sino de obtener el rendimiento complementario del reconocimiento de este cuerpo al mismo nivel que las policías estatales. No obstante, las autoridades catalanas tienen cierta razón al quejarse de que el Ministerio del Interior trata de modo diferente a la Ertzaintza y a los Mossos.
Repetidamente, la Generalitat ha dicho que no quiere que su policía sea un cuerpo auxiliar de la del Estado en el ámbito internacional y eso se complica en cuanto, sin duda, el cambio de estatus daría alas a los partidarios de la secesión, sin la menor duda. Sería un argumento más para reclamar convertirse en estado independiente.
Cabe recordar que el pasado 9 de julio, por primera vez en 8 años, se reunió la Junta de Seguridad de Catalunya, y que uno de sus acuerdos fue precisamente aplazar la decisión de integrar los Mossos en la base de datos de la Europol. Se acordó crear una comisión mixta que analice su viabilidad. Durante el encuentro, sí que se aprobó integrar la policía de la Generalitat en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), y en la mesa de valoración de la amenaza terrorista.
La Junta también acordó constituir una comisión mixta para incluir la policía catalana en las persecuciones transfronterizas en caliente, o el acceso a las bases de datos de ambos cuerpos policiales, el de los Mossos y el de la Policía. Por otra parte, la Policía Nacional y la Guardia Civil que operan en Catalunya accederían a las operativas del 112 que dependen de la Generalitat.
La realidad mostró cuan precisa era esa colaboración.