La mendicidad

Si no me falla la memoria en la Segunda República se creó una o varias leyes con referencia a la mendicidad. No sé si se llevó a efecto o no, la prohibición de la misma. El caso es que en nuestra ciudad hay personas  "pidiendo limosna": A las puertas de las iglesias, en la calle e incluso en las mismas viviendas. ¿Cómo sabemos si el dinero que le damos va destinado a cubrir una necesidad?
En muchos de los casos se comprueba que lo que donamos  debiera servir para ayudar unas necesidades básicas como son alimentación, el vestido o la enfermedad. 
De todas formas parece que no es así: se traduce en un consumo de alcohol y drogas, loas máquinas tragaperras, el teléfono, las apuestas y consumo en bares.
Podría haber otras situaciones, pero el caso es que tenemos que combatir este engorro embarazoso harto difícil, pero poniendo algo de nuestra parte conseguiríamos acabar con estos "fantasmas", que lejos de cubrir sus apetencias a veces se produce un remordimiento al compadecernos de ello y negar una caridad.
Lo cierto es que existen comedores sociales, en algunos centros tienen lugares de acogida nocturna, antes que dormir en el suelo con cartones.
Intentemos entre todos colaborar con esta lacra social.