VIGO

“La gente está viendo la utilidad porque es el rescate de la persona física”

 Raphael Nagel es un exalto directivo de Deutsche Bank que trabajó durante 17 años en banca y fondos de inversión y que tras un infarto decide darle un giro a su vida.

Raphael Nagel pasó de la banca a una fundación para ayudar a las familias.
Raphael Nagel pasó de la banca a una fundación para ayudar a las familias.
“La gente está viendo la utilidad porque es el rescate de la persona física”

Creó así Fundación Nagel, que asesora de forma gratuita a las familias sobre la ley de segunda oportunidad. Es autor de "Turbocapitalismo: Los maestros de la quiebra".

¿Cuál es el objetivo de Fundación Nagel?
Desde la fundación lo que queremos es contribuir a la educación financiera. El mundo es cada vez más competitivo y hay que controlar mucho las finanzas y la economía personal porque cualquier desliz te puede llevar a una situación más complicada. Ayudamos a la gente a que planifique sus inversiones, que entiendan que cualquier acción tiene una repercusión. El dinero no es bueno o malo, sino que hay que entenderlo como un cuchillo que puedes utilizarlo para cortar pan pero también para asesinar. El dinero no es bueno ni malo, es neutro, depende del uso que le demos.
¿Qué tipo de situaciones abordan?
Tenemos dos tipos habituales, por un lado la persona que está sobreendeudada porque el sueldo no le llega, no puede cumplir sus expectativas de nivel de vida y muchas veces intenta cubrirlas a través del uso inapropiado de las tarjetas de crédito. Esto provoca una espiral negativa y terminan con deudas de 20.000 o 30.000 euros y con un sueldo de 800 euros que es imposible de devolver. Por otro lado tenemos la situación de exempresarios o personas que han avalado a familiares y que se encuentran que si pagasen las cuotas  no podrían vivir dignamente, tiene un sobreendeudamiento.
¿Cómo es el proceso para que una personas sobreendeudada pueda usar la ley de segunda oportunidad?
Es simple. Esa persona tiene que demostrar su incapacidad de vivir dignamente, que es el sueldo inembargable que son 967 euros al mes. La persona se pone en contacto con la fundación, se comprueba si cumple los requisitos, como que no puedes tener antecedentes económicos como fraudes. Se solicita al notario una mediación extrajudicial para llegar a un acuerdo con tus acreedores y una vez que no llegas, que es lo habitual, se designa en el juzgado un administrador concursal. En el caso de que no haya activos, como vivienda, se abre el concurso y se concluye en el mismo momento. En el caso de que haya activo habrá que ver si con la venta del activo se podrían atender las deudas.
¿Están teniendo muchas peticiones?
Mucho más de lo que nos hubiéramos esperado. Según el INE hubo 882 concursos el año pasado de personas físicas y en lo que llevamos de año ya tenemos unas 32 solicitudes en apenas dos meses, la gente sí que está viendo la utilidad de la herramienta, que es el rescate de la persona física. Hay unos 3,5 millones de españoles que podrían acogerse a esta figura porque el español está de media diez veces más endeudado que nuestros vecinos del entorno. 
¿Qué se puede llegar a conseguir?
El objetivo es que la familia quede exonerada de la deuda si se demuestra que está sobreendeudada. El límite está en cinco millones, así que la ley es muy generosa.
La fundación está en Barcelona. Una persona que vive en Vigo ¿cómo se puede poner en contacto?
Vía teléfono o correo electrónico y nosotros atendemos todas las consultas y asesoramos en todo el proceso de forma individualizada de manera totalmente gratuita, somos una fundación sin ánimo de lucro y no cobramos.
¿Cuándo se creó la fundación y cómo se mantiene?
La fundación se creó el verano del año pasado, somos unos diez voluntarios, gente de la banca y del sector jurídico, y se mantiene con patrocinios de empresas, nunca vinculadas al sector bancario, y donativos. n