VIGO

Del Facebook al banquillo

Discrepancias en el seno de un grupo de ayuda a necesitados en la red social deriva en una batalla judicial. Integrantes denunciadas por amenazas aseguran que la denunciante creó un perfil falso para pedir donaciones

Integrantes del grupo de Facebook, cinco denunciadas y una testigo, ayer en los juzgados.
Integrantes del grupo de Facebook, cinco denunciadas y una testigo, ayer en los juzgados.
Del Facebook al banquillo

Lo que empezó como un grupo de Facebook para ayudar a las personas con más necesidades, logrando donaciones de ropa o comida, se ha convertido para algunos de sus miembros en un auténtica pesadilla a raíz de  los enfrentamientos surgidos con una de las antiguas integrantes.
Seis mujeres, entre ellas administradoras de dicho grupo, se sentaron ayer en el banquillo del juzgado de Instrucción 5 de Vigo para responder sobre una denuncia de presuntas amenazas hacia una séptima. 
La denunciante en cuestión aseguró que en el grupo, con cerca de 7.000 seguidores se vertieron insultos y amenazas contra ella. Las aludidas reconocieron que hubo comentarios pero negaron cualquier tipo de amenaza directa.
Según explicaron durante las distintas intervenciones realizadas en la vista, la historia comenzó cuando la denunciante fue integrada en el grupo porque quería ayudar. A raíz de ahí, explicó una de las administradoras, “empezamos a tener contacto, la verdad me dio pena y confié en ella. Como yo no podía hacerme cargo de la página la integré como administradora también. Fue entonces cuando empecé a recibir quejas de cómo trataba a la gente y le advertí de que tenía que abandonar ese comportamiento”. Finalmente fue expulsada de esas labores. “Yo puse un post advirtiendo a la gente de que esta persona había creado un grupo con un perfil falso donde pedía  ayuda para necesitados y donaciones  que no se hacían”, declaró otra de las denunciadas. A partir de ahí, se generaron comentarios sobre la denunciante de todo tipo. “No la amenacé, es cierto que dije que tenía que estar muerta como las ratas porque me fastidia que estafen a la gente pidiendo en nombre de gente necesitada  y porque sufrí mucho con lo que me hizo”, declaró otra joven.
Esta chica, de 21 años, explicó que  ella  interpuso la primera denuncia, cuyo juicio se celebrará en octubre. “Descubrí que habían colocado mensajes con mi fotografía y mi teléfono móvil anunciándome como prostituta. Fui a la Policía y averiguaron que se hicieron desde su ordenador. Me quedé de piedra y lo denuncié. Llevo un año pasándolo fatal”.
Los propios encontronazos en el juzgado entre la denunciante y su pareja con el grupo de integrantes dio lugar también a demandas por amenazas  de varias de las implicadas que ayer, no obstante, renunciaron a  pedir cualquier tipo de condena sobre la otra parte.“Sólo queremos que esta pesadilla termine de una vez. Que nos deje en paz”, explicaban.n