MAR

La flota viguesa agrava la falta de trabajadores y empieza a amarrar

Los armadores necesitan al menos medio millar de empleados, sobre todo para palangre y arrastre. La jubilación de los que embarcaron a finales de los 80 y el escaso atractivo de la pesca para los jóvenes, claves del problema

El déficit de personal en la pesca es mayor en los buques de altura y gran altura que pasan meses de campaña en el mar.
El déficit de personal en la pesca es mayor en los buques de altura y gran altura que pasan meses de campaña en el mar.
La flota viguesa agrava la falta de trabajadores y empieza a amarrar

 La pesca lanza un SOS: no hay trabajadores. “Se está jubilando una generación de grandes profesionales que se habían embarcado a finales de los años 80, cuando se construyó la mayor parte de los buques arrastreros de larga distancia y no hay gente joven que quiera entrar”, indica el presidente de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI).
 Javier Touza se muestra muy preocupado por esta situación ya que “puede hipotecar el futuro del sector” .”Es un problema que llevamos detectando desde hace años pero ahora se está agravando y de manera acelerada. Se necesitan, al menos, medio millar de personas”, apunta.
El déficit de profesionales del mar se detecta también en la pesca de litoral y se agrava  en la pesca de altura y gran altura, especialmente en los palangreros y barcos de arrastre donde las campañas duran meses, así que la flota ya ha empezado a amarrar ante la falta de trabajadores en buena parte de los puertos gallegos y también en Gran Sol, un caladero muy importante para la flota viguesa. “Es un problema generalizado en toda España y aquí mucho más como es lógico por el peso que tiene este sector en el conjunto de la economía”, señala Touza.
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Vigo, Iago Soto, también coincide con el hecho de que la pesca no resulta atractiva para los jóvenes y constata esa carencia de trabajadores en el litoral. En el caso del marisqueo a pie, por ejemplo, resulta curioso que a día de hoy no hay ni una sola mujer en la ciudad y sólo hay quedan seis hombres desempeñando esta actividad de la veintena que llegó a haber hace años. 

con la escuela náutico pesquera
ARVI está inmersa desde hace tiempo en una campaña para atraer a gente joven y lo hace de manera conjunta con la Escuela Náutico Pesquera de Vigo con la celebración de jornadas de puertas abiertas a las que llevan a profesionales como capitanes, contramaestres o jefes de máquina que están embarcados. "La idea es que expliquen su experiencia en el mar y expongan los aspectos positivos con las buenas retribuciones, la estabilidad en el empleo o el contacto con las nuevas tecnologías", explica Touza, que asume los sacrificios que también implica este trabajo. "Es duro y se renuncia a la familia y amigos, es cierto".
 La cooperativa y la escuela también va a impulsar un programa para hacer FP dual que permita compaginar estudios con trabajo y los armadores han trasladado su problemática tanto a la Xunta como al Gobierno”.

Capitanes y mandos para puente y máquinas, lo más urgente

 La Administración central constata esta falta de personal en la pesca con el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura que revela que de las 20 profesiones más demandadas en la provincia de Pontevedra, 18 son relacionadas con la actividad pesquera. 
Frigoristas navales, jefes de máquina de buques mercantes, maquinistas de navales, mecánicos de litoral, pilotos y sobrecargos de buques, engrasadores, caldereros, camareros y cocineros de barco o mozos de cubierta son algunos de los puestos más difíciles de cubrir, según recoge la estadística del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) relativa al cuarto trimestre de este año.
“Hace falta de todo, pero sobre todo mandos para puente y máquinas”, indica el presidente de ARVI, el empresario Javier Touza.