VAL MIÑOR

"Lo cierto es que tuvisteis suerte de no morir todos aquí"

Alcalde de Nigrán,  comuneros y vecinos mostraron  al secretario de UGT las 230 hectáreas de monte calcinado en Chandebrito

El presidente vecinal saludando a Pepe Álvarez junto al alcalde.
El presidente vecinal saludando a Pepe Álvarez junto al alcalde.
"Lo cierto es que tuvisteis suerte de no morir todos aquí"

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, se acercó este martes a l Chandebrito, en Nigrán para recorrer a pie buena parte de las 230 hectáreas de monte  comunal que ardieron en el incendio del pasado 15 de octubre, donde además, perdieron la vida dos vecinas de esta parroquia. 
Acompañado por el secretario de UGT Galicia, José Antonio Gómez, y por el alcalde de Nigrán, el socialista Juan González, así como varios concejales de su  equipo de gobierno, Alvarez quiso trasladar su "solidaridad" a los vecinos que vivieron en primera persona el terror de verse cercados por el fuego. Durante su periplo por esta parroquia, habló con los vecinos y visitó la casa de Rafael, el viudo de una de las vecinas fallecidas en el incendio para interesarse por su situación. 
El alcalde de Nigrán, Juan González, agradeció que prestara atención a lo importante, a las personas. "Estuvo con los vecinos que sufrieron los incendios y se puso a su disposición para lo que haga falta, y eso para nosotros es importante”, recalcó el regidor, que se mostró encantado de que el secretario general de UGT quisiese conocer la realidad de este pueblo que se vio cercado por el fuego ocasionando la muerte de dos personas. "Es buena noticia que venga y sobre todo que no sea una visita institucional en la que vienen a ver de lejos sino que han estado pateando Chandebrito y visitando a la gente sufrió el fuego", recalcó.  
En la visita también participaron los presidentes de las Comunidades de Montes de Chandebrito y Camos que solicitaron a los sindicalistas, que exijan al Gobierno una mayor profesionalización de los efectivos contra incendios y de los agentes de policía. “Ya que los llaman para estos casos queremos que los formen, para que cuando se produzca una situación extrema como la que vivimos los vecinos de Chandebrito al vernos rodeados por el fuego con las llamas sobre nuestras casas sepan mantener la calma e infundir confianza a los ciudadanos”, explicó Víctor Manuel Vidal, presidente de la asociación vecinal y de los comuneros de Chandebrito. Vecinos y comuneros valoran como muy positiva la visita porque sirve para seguir arrojando luz sobre la problemática de los montes, “que no se acabo con la extinción de los incendios sino que continúa más allá y  se repetirá dentro de unos años si no se corrigen ahora las políticas forestales”, incidió. 
El secretario general de UGT se quedó impresionado y sobrecogido  durante el recorrido. “La visita le sirvió para hacerse una idea de lo que pasamos aquí el día del incendio. Vio la gravedad de lo ocurrido y al  imaginarse las casas rodeadas por el fuego y por el denso humo exclamó ¡lo cierto es que tuvisteis muchísima suerte!", explicó Vidal. 

Monte do castro
La mayor preocupación  se centra ahora en el riesgo de desprendimiento de piedras desde lo alto del monte do Castro. "Ahora que tenemos permiso de Patrimonio de la Xunta para poder actuar, lo primero es comprobar en donde hay riesgo y como se debe actuar. " Ahora mismo estamos recabando presupuestos de empresas que puedan llevar a cabo los trabajos. Queremos que nos certifiquen cuales son las  rocas que realmente están el peligro y las medidas exactas que hay que tomar para evitar el riesgo", señaló el presidente de los comuneros de Chandebrito. 
El proyecto definitivo se enviará a la Xunta antes de la intervención, ya que en la zona hay un yacimiento arqueológico. 
Respecto a las necesidades de la parroquia  los esfuerzos en las ultimas semanas se centraron en la alimentación de los animales. Los pastos  desaparecieron tanto en las fincas privadas como en los montes. Por eso, más que esparcir paja en el monte, optaron por aprovisionarse de hierba seca para alimentar a los animales. Hace una semana se repartieron 400 kilos de paja entre los vecinos que tienen animales. "Durante unas semanas el problema de los animales está solventado", indicó. 
La próxima semana tienen llegará más paja, si bien no la esparcirán por el monte. La idea es distribuirla entre los vecinos que tienen ganado para  que le puedan acomodar a los animales en los establos. "Se quedaron sin pasto los montes y sin toxo y otros arbustos necesarios para acondicionar el lecho de los animales que permita la producción de abono para fertilizar los campos de la parroquia", explicó el presidente de la Comunidad de Montes. Los técnicos  advirtieron que esparcir paja es una medida paliativa "pero no siempre es efectivo". Por eso, están estudiando fórmulas alternativas.