Opinión

Nos toman por tontos

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Nos toman por tontos

El Congreso dio luz verde el jueves, por la mínima y con la abstención de ERC, al llamado techo de gasto o senda de déficit. Es el paso previo para la elaboración de los Presupuestos que ya veremos si el Gobierno consigue aprobar y a costa de qué cesiones al independentismo, nacionalismo, regionalismo y comunismo. Además de que lo que se aprobó es una barbaridad económica para el momento que estamos viviendo, fue una burla al Parlamento y a los ciudadanos, a los que creen que ya se les puede tomar por tontos totales.

El Consejo de Ministros aprobó el martes el techo de gasto para 2020 y lo llevó al Congreso el jueves. Sin embargo, por el camino, el documento fue alterado y finalmente lo que aprobó el Congreso fue también el techo de gasto de 2021. ¿Se puede alterar una decisión del Consejo de Ministros? ¿Hacerlo tiene consecuencias? No tengo ni idea. Pero, tuvo que ser Carlos Segovia, periodista de `El Mundo`, quien lo destapara y veremos cuáles son los pasos que da la oposición, si da alguno. En todo caso, a este Gobierno no parece preocuparle nada. Actúa con total impunidad. Le importa un comino hacer nombramientos obscenos e incluso burlar al Parlamento.

En economía, estamos en la fase de engañar a los ciudadanos con los números. El mayor gasto público que iban a pagar los ricos, ya lo haremos todos con nuevos impuestos y limitaciones de precios y márgenes. Con regulación y más regulación. Eso sí, todo por nuestro bien, por nuestra salud y la de nuestros hijos. Si les sale, pagaremos por la tasa Tobin, la tecnológica, la comida basura, el juego, los viajes en avión, el uso de plásticos, el diésel, el tabaco, el IBI, el coche y terminaremos con más IRPF, Sucesiones y Donaciones y lo que haga falta para que Sánchez le de a sus socios lo que le pidan para seguir en La Moncloa. Parece incluso que, aunque la economía va mal y empeore aún más por el daño que está haciendo el coronavirus, no será óbice para que saquen adelante medidas que aumenten el paro, el cierre de empresas o la muerte de miles de autónomos. Moncloa lo vale.

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