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Otro gran día

James Skinner |

Atlántico | 24 de mayo de 2019

Mañana volvemos a votar, pero esta vez en las municipales de cada uno de nuestras respectivas parroquias y las del Parlamento Europeo. La campaña ha sido de lo más interesante recibiendo los folletos de algunos partidos, viendo los anuncios en la televisión, la masiva propaganda durante semanas en los periódicos y las pegatinas en la vía pública de cada pueblo. Si sumamos todo lo que prometen cada uno de la multitud de partidos estaríamos viviendo en un gran mundo de fantasía. Y lo digo en serio. En la famosa novela del escritor inglés James Hilton titulada ‘Horizontes Perdidos’ publicada en 1933 nos cuenta de un lugar paradisiaco llamado ‘Shangri-La’ en los montes de Himalaya donde existe una sociedad pacifica gobernado por monjes budistas con la sabiduría y la espiritualidad como base perfecta de convivencia para la humanidad. Se llevó a la pantalla en 1937 con el actor británico Ronald Colman. Gano dos Oscar. 
Otro ejemplo de un mundo sin problemas es lo que nos llega en un cuento de hadas en la igualmente famosa historia del ‘Mago de Oz’. Aunque es una historieta para niños y niñas con la protagonista principal una jovenzuela de unos 12 años que busca un mundo ideal sirve como otro ejemplo pues sus compañeros de viaje son el hombre espanta pájaros en busca de un cerebro, otro de lata que quiere un corazón y el último un león que quiere ser fuerte. ¿No me digan que estos dos cuentos, aunque simples representan la panacea de una sociedad democrática? Pero hay que bajar a la tierra y contemplar la realidad que no solo es compleja, pero con unos futuros muy inciertos no solo en este país, pero en el mundo en general. 
Hay que hacer una verdadera reflexión y como me explicó un médico amigo un día, ‘separar la paja del verdadero problema’ al tratar de descifrar el denominador común y satisfactorio para un pueblo, una ciudad, un país o en este caso un continente que se llama Europa. Lo que ocurrió hace 3 años cuando el Reino Unido decidió mandar a freír churros a la Unión Europea nos indicó que había que hacerse una pregunta, muy simple. ¿Por qué el pueblo de una nación tan importante decidió separarse de un sistema como es el actual de Europa? Personalmente he apoyado el proyecto original que comenzó después de la II Guerra Mundial y en contra del Brexit, pero leyendo entre líneas me ha indicado que la Europa de hoy ya no es lo mismo. 
Hay problemas muy complejos que tenemos que reflexionar al votar en estas elecciones europeas. Estoy seguro que la mayoría de los que están votando tanto en Francia como Alemania y naturalmente España no le están dando la importancia que deberían, pero la ‘verdad de la milanesa’ como decimos los porteños es que el mundo está en época de cambios brutales incluido los mandamases de la Unión Europea y el mensaje general hasta ahora es del peligro de los extremos tanto de ultra derecha como de ultra izquierda. Esto incluye los nacionalismos totalitarios. No soy yo solo el que opina sino un mensaje general desde Bruselas. Lo dejo ahí porque no hay más que decir. Simplemente que cada uno piense bien a quien vota y porque. El futuro se nos presenta muy complicado y los políticos que llevarán la futura batuta de mando deben ser inteligentes y honestos para enfrentarse a unos retos muy difíciles. Una vez más, antes de votar, reflexionen y despejen el humo de la verdad. Hay mucho farolero suelto que busca una silla de mando.

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