20 años sí es mucho

20 años sí es mucho

Desarrollar un gran proyecto en Vigo suponía hasta ahora una media de 10 años de espera. Pero las marcas están para batirse. La urbanización de Barrio do Cura lleva encima de la mesa al menos 14 y en ningún caso estará terminada antes de 2023, así que probablemente cumplirá las dos décadas. Y lo mismo va a ocurrir con el Puerto Seco, la Plataforma Logística de Salvaterra o Plisan, que desarrolla la Autoridad Portuaria viguesa con otra gran institución local, el Consorcio Zona Franca, así como la Xunta a través del Instituto de Vivenda e Solo. La idea era ampliar la superficie logística portuaria con un polígono de tres o cuatro millones de metros -tres veces la extensión del relleno de Bouzas-  bien comunicado con Vigo por carretera y ferrocarril. La propuesta era lógica y plausible en sus objetivos, aunque fue mal entendida. Por ejemplo por el alcalde Castrillo, quien al frente del consistorio se empeñó en poner todas las dificultades a la ampliación de los muelles bajo la premisa de que habría un puerto seco donde crecer sin tocar la Ría. Premisa errónea: la Plisan es complementaria, nunca la base principal. Sin una terminal “húmeda” de nada vale el puerto “seco”. Esta semana ha sido una plataforma de la Ensenada de San Simón la que ha utilizado idéntico argumento para rechazar la terminal portuaria de contenedores vacíos y frigoríficos más allá de Rande. López Veiga, siempre tan directo, advirtió sobre las "ideas cavernícolas" de los opositores. 
Vigo no puede esperar 20 años para cada gran proyecto ni cuestionar cada plan. Por ejemplo, el Ministerio de Fomento parece desdecirse de su idea expresada de construir una nueva autovía a Porriño en túnel con un crédito extraordinario y un plan específico, una decisión del anterior Gobierno que nadie había cuestionado. Y no digamos nada de la alta velocidad por la variante de Cerdedo: desde que se planteó han pasado cuatro gobiernos y seis ministros de Fomento y el proyecto sigue en el mismo sitio, en un estudio sin fin medioambiental. En Portugal no pasa nada de esto y así toma ventaja día a día.
20 años es mucho, aunque lo niegue Gardel.