Perdón. Nos hemos equivocado

Perdón. Nos hemos equivocado

He leído en algunas informaciones la posibilidad de que el Reino Unido pueda permitirse hacer borrón y cuenta nueva con relación a su voluntaria salida de la Unión Europea. Se trataría enmendar el fracaso de su consulta convocando un referéndum nuevo o al menos así me lo ha contado esta mañana una persona que sorprendentemente para mí, está de acuerdo con el procedimiento. Según su teoría, es más importante librar el país de un caos que respetar el ordenamiento jurídico de una nación soberana, el derecho constitucional y otros muchos principios que se verían conculcados si esta convocatoria se considerara nula y no se contara por tanto con su resultado. Le he respondido que para mí sería peor el remedio que la enfermedad pero no ha surtido efecto.
Una situación de tal naturaleza plantearía situaciones en mi opinión tremendas. Para empezar a construir el escenario, me pregunto quien tendría la potestad de anular el referéndum que propició el Brexit y aunque me respondo que el Parlamento, no conozco  las leyes de la Gran Bretaña como para saberlo de cierto. Sin embargo,  dudo que un país con tan envidiable tradición parlamentaria accediera a anular una consulta libre y democrática –aunque estúpida, inoportuna y fuera de lugar- por el mero hecho de haber desestabilizado el curso de su política interna y externa. No creo que una razón tan simple como “sorry, we have been wrong”  pueda tener una consideración tan demoledora como la de borrar el referéndum legalmente convocado, votado y resuelto con un balance favorable a la ruptura suficiente como para ponerla en marcha.
También desconozco si la anulación parlamentaria de la consulta acarrearía el planteamiento de una nueva en idénticas condiciones, e incluso sospecho que el resultado sería parejo al ya otorgado. ¿Si ganara la oferta contraria, qué se explicaría a los que votaron a favor de la marcha en la consulta anulada?  Qué se argumenta, ¿Era un referéndum de broma como dicen algunos de los nacionalistas catalanes sometidos a juicio sobre la declaración de independencia del 1-O en Barcelona?
Y por último, estamos nosotros, es decir, el resto de los europeos a los que el Reino Unido ha dado unilateralmente un portazo. ¿No tenemos algo que decir también?