Audiencias

Siempre ocurre lo mismo, por lo que ya tendríamos que estar acostumbrados, porque todo los sentimientos que provoca una tragedia, solidaridad, cariño, comprensión, esfuerzo,  empatía, se acumulan entre la ciudadanía y les tiene pendientes. En este caso, como en otros, la esperanza mueve montañas. Pero volvamos al principio, siempre ocurre lo mismo, los medios de comunicación no pueden huir del morbo, de convertir la noticia en espectáculo. Y por mucho que se les critique, se les saque a los colores a los magazines monotemáticos y haya algún examen de conciencia, solo cabe esperar a la próxima desgracia para comprobar que el comportamiento será el mismo, la sobreinformación vacía de contenido, porque la audiencia manda. Y ese es el problema que hay audiencia y se reaviva el debate sobre si es la audiencia la que demanda información o la que se traga lo que ofrecen con técnicas refinadas los programadores. Desde las niñas de Alcasser el debate está abierto. Y sin resolver.