Ya no cuela

El talante con el que Mariano Rajoy ha despachado la dimisión de Cristina Cifuentes como presidenta de la Comunidad de Madrid es digno de estudio. Por su frialdad. "Hemos oído sus explicaciones; ella tiene derecho a darlas pero a partir de ahora el PP de Madrid abre una nueva etapa y espero que estas cosas no vuelvan a producirse nunca. Ha hecho lo que tenía que hacer, su dimisión era obligadA". Escuchamos palabras muy parecidas y el mismo aserto de que "estas cosas" no volverían a producirse cuando Esperanza Aguirre primero e Ignacio Gonzalez después, también se vieron forzados a dimitir.
Cuatro presidentes en seis años. Hace menos de una semana -en medio de la explosión del escándalo del máster falsario de Cifuentes - Mariano Rajoy aseguraba que las explicaciones dadas por la protagonista de tan infamante asunto eran suficientes. Ha sido el video, prueba irrefutable, la evidencia de una conducta incompatible con el decoro que exige la responsabilidad política lo que ha llevado al presidente del partido a dejarla caer. Pero no hace tanto, en la convención celebrada por el PP en Sevilla, Rajoy contribuyó a la larga ovación con la que fue recibida Cifuentes pese a que ya se conocían todas las sombras que rodeaban la obtención del máster en la Universidad Rey Juan Carlos. La ética por detrás de los intereses de partido. Menudo mensaje.
La postergación de explicaciones ante un hecho tan grave como fue la obtención fraudulenta del máster se ha demostrado que fue un error. En democracia el disimulo de responsabilidades políticas ante actos reprobables supone un desprecio a los ciudadanos. A todos los ciudadanos, incluidos quienes votan al PP. Este asunto cuyos orígenes y derivadas delatan prácticas mafiosas resulta vergonzoso. En su condición de presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy le debe una disculpa a los ciudadanos. La dimisión de Cifuentes no extingue la obligación de dar explicaciones.
Sabemos que no es su estilo porque acostumbra a ponerse de perfil pero son muchos y muy seguidos los casos de corrupción que sitian al PP y el caso Cifuentes ha colmado el vaso. El episodio del vídeo es una cuenta más en un rosario de escándalos y casaos de corrupción. ¿Qué más debe pasar para que se disculpen? El PP está deshaciéndose en los sondeos de opinión. Rajoy no debería hacer como que estas cosas no van con él. ¡Vaya que sí le conciernen! Hasta ahora le ha dado resultado esperar porque tras cada uno de los escándalos parecía que escampaba. A juzgar por lo que dicen las encuestas esta vez ya no cuela.