REDACCIÓN. VIGO

El Celta pierde la pretemporada por 6-8

Sombras sobre el Celta a apenas unos días del inicio oficial de la temporada. Además de los malos resultados cosechados, cinco jugadores están lesionados.

Mohamed aseguró en la presentación que había "muichas razones para soñar".
Mohamed aseguró en la presentación que había "muichas razones para soñar".
El Celta pierde la pretemporada por 6-8

En un mes y tres días de trabajo, el Celta 2018/2019 ha ido creciendo de forma más lenta de lo deseado y con resultados menos halagüeños de los deseados en los apenas cinco partidos de preparación que ha disputado. Mermado por las lesiones y adaptándose a importantes salidas y no menos trascendentes llegadas, el nuevo equipo de Antonio Mohamed afronta este mismo sábado en Balaídos su primera cita oficial de la temporada recibiendo en Balaídos  al Espanyol de Borja Iglesias. Y lo hará sin tener demasiado definida cuál es la apuesta táctica y sin paliar la principal tara que el propio técnico celeste resaltó del equipo la pasada temporada: la facilidad para encajar goles.
Mohamed no ha querido una pretemporada de mucho partido y ha limitado el calendario a cinco citas, saldadas con tres empates –Córdoba (1-1), Braga (0-0) y Fulham (2-2)– y dos derrotas 
–Southampton (2-3) y Mainz 05 (1-2)–. El balance goleador de 6-8 deja bien a las claras cuál ha sido el problema: la media de 1,6 tantos encajados en cada duelo es demasiado alta.
De hecho, el intento por dar solidez al grupo es lo que llevó a Mohamed a plantear diferentes sistemas tácticos a lo largo de las últimas semanas. Desde el primer día, apuntó que su deseo sería que cuatro jugadores puros de ataque entrasen en su once tipo, pero también desveló que no tenía claro si el equipo se rompería a nivel defensivo con esa apuesta. Pues, tras cinco partidos, sigue sin estar nada claro.
A nivel táctico, la gran duda se ha centrado en la defensa con tres centrales o con dos. Con ambas, al final, el equipo ha encajado. Un 5-2-3, un 3-4-3, un 4-2-3-1, un 4-4-2, un 4-3-3... Todos los sistemas han tenido su momento a lo largo del último mes y no es sencillo adivinar con cuál de ellos se ha sentido más cómodo el equipo. Además, el ingente trabajo físico de las primeras semanas podría ser la causa de que el bloque celeste iniciase los partidos mejor de lo que los acabó.
Cierto es que todo el trabajo se ha visto mediatizado por tres circunstancias: la salida y llegada de futbolistas, la tardía incorporación de los mundialistas –Pione Sisto y Iago Aspas primero, Maxi Gómez una semana después– y, sobre todo, las lesiones. Los problemas físicos empezaron con baja intensidad con las molestias en un pie de Kevin. Pero después se han sumado percances de más gravedad como son los casos de Rubén Blanco, Sofiane Boufal –ya recuperado–, Okay Yokuslu, Facundo Roncaglia, Maxi Gómez y David Juncá. A este último hoy se le realizará una prueba diagnóstica pero todo indica que estará fuera dos o tres semanas.
De los últimos seis problemas médicos, la mitad han sido musculares –Rubén, Roncaglia y Juncá– y la otra mitad esguinces –de tobillo en el caso de Boufal y Okuslu, de rodilla en el de Maxi, heredado este último de su paso por el Mundial–. De manera interna se valorará si el cambio en la preparación física de este año respecto al pasado ha tenido alguna influencia. Sea como sea, hoy por hoy, el parte médico cuenta con cinco integrantes y de todos ellos únicamente el uruguayo Maxi Gómez apunta a disponer de algunos minutos el próximo sábado.
En el mercado, el club ha realizado ya seis fichajes –a la espera de que se cierre el de Junior Alonso– y ha dado salida a nada menos que 12 jugadores. No están previstos más movimientos en el primero de los sentidos, pero sí en el segundo. El Celta no cuenta con futbolistas como Hjulsager, Mazan, Beauvue o Jozabed, a los que se busca destino. Con todo, alguno de ellos podría quedarse en el plantel.
Además, queda por saber si el mercado todavía dará algún susto en forma de compra de algunas de las piezas más codiciadas del equipo, como Lobotka, Maxi Gómez, Pione Sisto o incluso Iago Aspas. De ser así, no es descartable en absoluto otro refuerzo, aunque desde el club se insista en que no será así.
En cuanto a nombres propios, la pretemporada la inició a muy buen nivel David Costas, ganándose el honor de ser el único de los cedidos la pasada campaña –hasta diez– que tiene sitio fijo en el plantel. De los fichajes, Juncá ha cumplido hasta su lesión y Okay Yokuslu apuntaba muy buenas maneras hasta su percance físico en Braga. También ha convencido el joven Fran Beltrán y tanto a Boufal como a Jensen apenas se les ha visto –unos minutos del francés ante el Mainz–. Más dudas despierta Néstor Araujo y su adaptación a la velocidad de juego en Europa, viéndose perjudicado por las mentadas dudas defensivas.n