Carolina Marín: “Ser pionera es de lo que más orgullosa me siento; las medallas se guardan en una vitrina”
Bádminton
La campeona olímpica y tricampeona del mundo de bádminton departió con Atlántico antes de su conferencia en la Vigo Global Summit
El oro olímpico, los tres Mundiales y los siete Europeos de Carolina Marín (Huelva, 1993), además de otros numerosos éxitos, tienen un sabor todavía más especial por llegar desde la nada. Cuando la onubense empezó a jugar al bádminton, en España había apenas 7.000 licencias. Al otro lado de la red, jugadoras asiáticas que tienen al volante de plumas de ganso como una religión y algunos, como China, con cien millones de federados. Ser una pionera, abrir caminos a deportistas como la salvaterrense Lucía Rodríguez y mostrarles que todo es posible, tiene un valor incalculable. Sobre todo esto habló en su ponencia de la Vigo Global Summit y también en una charla con Atlántico.
¿Hay alguna explicación racional para una historia como la suya?
Mucho trabajo. Si es que no hay más secretos. Mi historia es la de una niña que empieza a jugar a bádminton con 8 años en Huelva. Desde el primer momento, me sentí muy atraída y lo viví con ilusión día a día. Con 14, me dieron la oportunidad de irme al centro de alto rendimiento de Madrid, ciudad en la que sigo residiendo. Fui con muchos sueños por cumplir por delante y para lograrlo hacía falta muchísimo trabajo, disciplina, sacrificios, esfuerzo. Y también muchas renuncias.
¿Qué sabor tiene llegar al todo partiendo desde la nada?
Sabe a una recompensa muy bonita. Porque cuando una tiene un sueño y, a base de pequeños objetivos se acerca a él, se da cuenta de todo lo que puede llegar a conseguir.
¿Y a qué sabe caer del cielo al infierno de las lesiones en varias ocasiones?
El deporte tiene sus cosas buenas y malas. Y quien no arriesga, no gana. Es uno de mis lemas. Lo he dado todo por el bádminton y, afortunadamente, he conseguido muchas cosas que nadie se podía imaginar en un país en el que nuestro deporte es muy minoritario. Pero luego está la parte menos bonita, que son las lesiones. Yo he tenido tres de rodilla bastante graves. Sobre todo la última, por ser un momento muy dramático, a tan solo 10 puntos de conseguir mi segundo gran sueño en forma de otra final olímpica. Pero la vida son experiencias. Siempre intento sacar algo positivo de situaciones adversas y de esto he sacado muchas.
“Jugar el Europeo de Huelva (el próximo mes de abril) es una ilusión, pero no una obsesión”
En esa semifinal de París, ¿dolió más la rodilla o el corazón?
Ambas cosas van de la mano. Por supuesto que me dolió la rodilla, pero fue una puñaladita en el corazón por quedarme tan cerca de conseguir mi segundo gran sueño.
Ha recibido toneladas de cariño por aquello, pero fue muy emotiva la dedicatoria de su rival, con el pin del COE en el podio olímpico.
Fue algo único. Lo he pensado muchas veces y no sé si a mí se me hubiese ocurrido hacer algo así por alguna de mis rivales. En ese momento no tenía el móvil porque necesitaba desconectar. Fue la gente de mi equipo la que me enseñó esas imágenes tan bonitas. Se me ponen los pelos de punta solo de recordarlo y le estaré agradecida toda la vida.
¿En qué punto de la recuperación se encuentra?
Estoy en un punto en el que me doy cuenta de que la salud es muy importante. Hace unos años atrás, una no es que fuera a lo loco, pero sí con la marcha puesta y a por todas. A día de hoy, siento que esta última lesión me ha enseñado muchas cosas. El deporte es muy bonito, maravilloso, y soy lo que soy gracias al bádminton. Pero lo más importante es la salud. Creemos que nuestro cuerpo puede con todo, pero hay veces que te para de alguna manera y a mí me ha frenado con tres lesiones de rodilla. Todo este año que llevo desde París me ha enseñado que la salud es lo que me queda de por vida y por mucho que una quiera volver a jugar, soy muy consciente de las limitaciones que tiene mi cuerpo. Ahora se trata de ir escuchándome día a día.
“Este último año, desde la lesión en París, me dejó claro que la salud es lo más importante”
Veo que va semana a semana...
No, no. Voy día a día. Una semana se me hace ya muy larga (se ríe).
Entonces no sé si preguntarle por el Europeo de Huelva en abril.
Es una ilusión que está en el horizonte, pero no es una obsesión. Si hace un año me dicen si iba a volver a coger una raqueta de bádminton, te diría con los ojos cerrados que por supuesto que no. Necesitaba ese paréntesis de desconectar para volver a conectar conmigo misma. Para mí era lo más importante. Emocionalmente, fue algo muy dramático por lo que yo pasé. Sabía que físicamente me iba a recuperar porque es dedicación y entrenamiento, pero la parte emocional ha tenido un proceso bastante lento.
Ha recibido críticas por llevar la recuperación a su aire y disfrutando del ocio. Pero está demostrado que una buena salud mental favorece al rendimiento.
Por supuesto que sí. Muchas veces se nos olvida eso. Vamos al gimnasio, entrenamos las piernas, los brazos, nos sentimos súper fuertes... Pero esta parte de aquí arriba (se señala la cabeza), también hay que entrenarla. Por mucho que estés al 100% físicamente, hay un factor mental que te puede hacer jugar un mal partido. Desde los 15 años llevo trabajando con psicólogos. A lo largo de mi vida, he cambiado y he estado con varias personas en base a distintos procesos. Llevo con la psicóloga que estoy ahora desde 2018 y para mí es muy necesario seguir trabajando ese aspecto.
A propósito de ello, leí que sufrió acoso escolar de pequeña y que quiere aportar para combatir esta lacra tan dañina.
Por supuesto. Como dices, es una lacra. aY hemos visto ejemplos de suicidio de niñas muy jóvenes. A través de mi imagen y mi altavoz puedo visibilizar el problema para que esos jóvenes no se sientan solos ni incomprendidos, sino todo lo contrario: que se puedan apoyar en sus padres, amigos, profesores de colegio o cualquier persona que pueda ayudar a esos niños a salir de esos malos momentos.
Imagino que todos estos temas se tocan en su conferencia.
¡Sí! De muchas cositas. Principalmente, de mi experiencia de vida. Sé que el espectador medio viene a unas charlas de economistas, pero mi principal objetivo es que lo que yo he vivido pueda serles últil en sus vidas y en su día a día.
Su relación con Vigo no se limita solo a este acto porque un vigués como Rafa Vázquez trabajó con usted. ¿Qué recuerdos tiene de él?
Rafa nos ha ayudado en ciertas cosas. Hubo algunos días de 2014 en los que él quiso venir a entrenar para seguir aprendiendo. Tenemos una muy buena amistad. Más que formar parte de mi equipo, es que se ofrecía a ayudarnos de alguna manera.
“Ojalá que Lucía (Rodríguez) llegue todo lo lejos que su cuerpo y sus posibilidades le permitan”
Él me dijo que le mostrababa 500 jugadas de su siguiente rival y usted lo interpretaba como un ordenador.
Justamente. En lo que más nos ayudó fue en los análisis de las rivales.
Y aunque no es de Vigo, es de muy cerca de aquí: de Salvaterra. Me refiero a Lucía Rodríguez, que es la primera jugadora que logra una medalla en World Tour desde usted. ¿Qué posibilidades le ve de cara al futuro?
Yo no le voy marcar el techo a nadie, al igual que yo no quiero que nadie me lo marque. Ojalá llegue todo lo lejos que su cuerpo y sus posibilidades le permitan. Veo que hay muchos avances y me alegro de que se estén consiguiendo estos objetivos, tanto por ella como por el equipo.
“Una de las cosas más bonitas de mi vida es salir de mi casa y ver a padres jugando al bádminton con sus hijos”
Ella me decía que usted es su referencia porque le abrió el camino. Imagino que es muy bonito ser una pionera.
Ser pionera es de lo que más orgullosa una se siente. Al fin y al cabo, las medallas se van a una vitrina para guardarlas o las pones muy bonitas en tu casa. Pero el haber puesto el bádminton en boca de todos los españoles... Es que hace diez años nadie sabía en España lo que era y a día de hoy no solo se sabe, sino que te quieren seguir y ver tus partidos aunque estés en zonas horarias que no son la europea. Una de las cosas más bonitas de mi vida es salir por la puerta de casa y encontrarme a padres jugando al bádminton con sus hijos. Eso es precioso.
Más allá del mencionado Europeo de Huelva, ¿se plantea lo que viene después y hasta dónde puede llegar en su carrera deportiva?
Me planteo el día a día. Huelva es una motivación muy presente en él y una de las cosas por las que sigo jugando bádminton. Después de eso, tengo algunas ideas de lo que quiero hacer, pero nunca se sabe. Hay que vivir el presente. Lo que venga mañana, bienvenido sea. Pero mejor centrarnos en el presente, que es el momento en el que estamos hoy en día.
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