Los restos del franquismo en Vigo 50 años después de la muerte del dictador
A 50 años de la muerte de Francisco Franco, Vigo sigue conservando vestigios del franquismo que marcan su paisaje urbano y su memoria histórica. Desde la imponente Cruz de O Castro hasta escudos en edificios públicos, calles y el aeropuerto de Peinador, la ciudad se enfrenta al debate sobre cómo conservar, transformar o eliminar estos símbolos. Medio siglo después del fin de la dictadura, estos restos siguen siendo motivo de controversia y reflexión, recordando la profunda huella que dejó la Guerra Civil y la represión franquista en la ciudad.
La Cruz de O Castro, el símbolo más polémico
La Cruz de O Castro, un monumento de 12 metros inaugurado por Franco en 1961, sigue siendo uno de los puntos más controvertidos de Vigo. Originalmente, la cruz estaba decorada con emblemas franquistas, como la corona de laurel, el escudo de la Falange y el yugo y las flechas, y se dedicaba exclusivamente a los muertos del bando franquista durante la Guerra Civil. Tras la muerte de Franco, su dedicatoria se modificó para honrar a todos los fallecidos en la contienda, aunque su pasado ha dejado una huella imborrable.
Algunos vecinos defienden la cruz como un símbolo religioso, mientras que otros la perciben como una exaltación del franquismo. La polémica continúa y persisten las peticiones para su retirada. En paralelo, el BNG ha solicitado declarar la Porta do Sol como Lugar de Memoria para conmemorar a las víctimas del franquismo, lugar desde el que el 20 de julio de 1936 los golpistas proclamaron el Estado de Guerra. Vigo también fue escenario de la Batalla de Vigo, uno de los episodios más relevantes de Galicia durante los primeros meses de la guerra.
El Monumento a los Caídos, en O Castro, en la actualidad.
Escudos y calles que recuerdan otra época
El edificio de Aduanas, en el Areal, mantiene en su fachada principal el escudo con el águila franquista, uno de los restos más visibles del franquismo en la ciudad. Aunque en noviembre de 2023 se adjudicó la redacción del proyecto para su desaparición, a 20 de noviembre de 2025 el símbolo continúa en su lugar, parcialmente oculto tras los árboles de la Alameda. Por otro lado, el escudo del instituto Santa Irene fue tapado en 2022 tras décadas de permanecer visible, sin retirarlo completamente, solo con una reforma menor.
El callejero vigués también conserva vestigios de la dictadura. La avenida dedicada a Rafael Portanet, alcalde entre 1964 y 1970, jefe local de la Falange Española y primer delegado del Estado de la Zona Franca, sigue en pie, así como un parque que lleva el nombre de Joaquín García Picher, otro alcalde tardofranquista. Muchas calles cambiaron su denominación durante la dictadura, aunque posteriormente se restablecieron los nombres originales.
El escudo franquista, en el edificio de la Aduana de Vigo. / Vicente Alonso
A la izquierda, el escudo franquista que presidía el IES Santa Irene. A la derecha, cómo fue tapado recientemente.
Peinador y San Simón: la memoria del trabajo forzado y los campos de represión
El aeropuerto de Peinador se construyó con mano de obra forzada durante la Guerra Civil. Según el historiador Eduardo Rolland, los hombres de entre 20 y 50 años de Vigo, Lavadores y Mos debían trabajar obligatoriamente dos días al mes bajo amenaza de prisión. Aunque las obras comenzaron en 1937, Peinador no se inauguró hasta 1954, en plena dictadura. Actualmente, se promueve su declaración como Lugar de Memoria Democrática, siguiendo un sistema de construcción empleado también en el aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro.
El aeropuerto de Peinador, en sus comienzos. / Vigopedia
La isla de San Simón, situada en la ría de Vigo, albergó un penal donde los sublevados recluyeron a más de 5.600 presos republicanos entre octubre de 1936 y marzo de 1943. Desde este año, el penal es oficialmente un Lugar de Memoria Democrática, recordando a las víctimas de la represión franquista.
Fosas comunes: memoria enterrada
Vigo y la provincia de Pontevedra cuentan con numerosos enterramientos sin sepultura de víctimas de la Guerra Civil. Según un mapa elaborado por Memoria Democrática y RTVE, hay hasta 26 fosas localizadas en la provincia. Destaca el cementerio de Pereiró, con víctimas de 1936 cuya cifra exacta aún se desconoce, y una fosa trasladada al Valle de Cuelgamuros. Otros hallazgos se registran en Redondela, Nigrán, Baiona, O Rosal, A Guarda, Mos, Ponteareas, O Porriño, Mondariz, Salceda de Caselas, Salvaterra de Miño y Crecente, reflejando la magnitud de la represión y la importancia de preservar la memoria histórica.