Opinión

Cavilaciones sobre las elecciones del Covid

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Cavilaciones sobre las elecciones del Covid

Confirmado con lo que respecta a la opción ganadora en Galicia. Sánchez e Iglesias no son bienvenidos en el norte. Feijóo ha conseguido su cuarta mayoría absoluta y sus impotentes rivales a punto de cogerse una depresión. Fijo en la quiniela. No hay quien le tosa al de Los Peares. Algunas claves:

Es gratificante comprobar como es posible ganar elecciones sin  estar salpicado por asuntos de corrupción.

Galicia es un territorio electoralmente curioso. Se ha desmarcado claramente de la disgregación y la desaparición de las grandes mayorías que operan en el escenario político español. Además, ¿cómo explicar que en un escenario tan enrrarerizo por la pandemia y con un tiempazo de morir, la participación aumentara cinco puntos mientras que en el País Vasco se viviera un récord histórico de abstención?

El nacionalismo/independentismo está más en forma que nunca y, el constitucionalismo, furtemente amenazado. El BNG se ha merendado a un PSOE incapaz de nutrirse de la debacle de PODEMOS y en el País Vasco Arnaldo Otegui lidera la segúnda fuerza fuerza política del Parlamento. Gran parte de la clase tertuliana y gran pate de los medios de comunicación se lamentaban de la irrupción de VOX en la cámara vasca pero, sin embargo, no se escandalizaban por los veintidós diputados conseguidos por los herederos ideológicos de ETA.
A pesar del CIS, que le otorgaba seis parlamentarios, las Mareas, y por tanto, PODEMOS, desaparecen del Parlamento gallego (cierren la puerta al salir). VOX y CIUDADANOS se estrellan en la escollera gallega y Galicia les condena a la nada.

La marca personal, tal capital en el ámbito de las elecciones de alcaldes, escala al nivel de las autonómicas. La transversalidad ha sido la esencia del trunfo del pasado domingo. La marca personal del líder gallego sobre las siglas del PP. Si dirigiera PSA, me pensaría bautizar un modelo como Citroën Fejóo. 

Feijóo vuelve a estar en la mejor posición para liderar el proyecto español del PP y situarse de nuevo como candidato a la Presidencia del Gobierno. Seguro que Casado no habrá pasado la noche de su vida.