Realidad

Ocurre que la sanidad catalana es de las peores del país, ya sea por falta de inversión, por falta de médicos o por lo que sea. O que lo que la falta es la dedicación de un Govern que se preocupa casi exclusivamente del procés independentista y menos de las cosas de comer. Cierto, no obstante, que los partidarios de la independencia vuelven a ser más que los contrarios por apenas unos puntos porcentuales que en cualquier caso no da ni para el cincuenta por ciento más uno que pasara por allí. Y del mismo modo que la sanidad catalana padece la enfermedad de la desatención de los indepes, tampoco estos reciben el reconocimiento que desearían de los ciudadanos europeos, que sí, saben más del conflicto pero que cuanto más saben más consideran que Cataluña no se independizará, aunque si han logrado que un mayor número de europeos consideren a España como un país más conflictivo y autoritario, pero siguen siendo minoría en relación al total y además siguen dando la razón a España en el conflicto provocado por los independentistas.