Política ficción

Política ficción

Algunos portavoces oficiosos de las tres derechas andan todavía realizando valoraciones sobre lo que habría ocurrido si Partido Popular, Ciudadanos y VOX hubieran concurrido juntos a las elecciones o si, como dijo Pablo Casado en algún momento, el partido de ultraderecha se hubiera retirado de aquellas circunscripciones en la que la división del voto de la derecha dejaba en bandeja la victoria al PSOE. Lo cierto es que 700.000 votos de VOX se han quedado sin traducir en escaños. Eso no es una novedad. En la izquierda eso ha pasado tantas veces que siempre van llorados a las elecciones. Que se lo pregunten al PCE o a Izquierda Unida. Pero nunca se les ocurrió decir que irían juntos a las urnas con el PSOE porque cada partido tiene sus particularidades y, como pasa en la derecha, no se puede mezclar el agua con el aceite. O sea, que se han dedicado a hacer política-ficción. Y el tan criticado sistema d'Hondt ha vuelto a demostrar que sirve para la alternancia. Lo que no se ha escuchado a ningún dirigente conservador es reivindicar, como han hecho en ocasiones un sistema electoral mayoritario. El PSOE se lo habría llevado casi todo.