Opinión

COMIDA

Es cierto que no sabemos lo que comemos. O sí lo sabemos, pero preferimos no pensarlo. Es mejor la ignorancia y comer todos los días y cuantos más lo hagan mejor, porque hay alimentos para todos en el mundo, pero mal distribuidos. Ocurre que para que eso sea posible hay que añadirles pesticidas y abonos que impiden las plagas y que los alimentos tengan sabor. Un libro reciente de una periodista especializada habla de los 'venenos cotidianos' que se ingieren con la alimentación y que suenan tan mal como a un niño le puede sonar el brécol o la coliflor. En la dieta habitual hay bisfenol A, ftalatos o PFOA. No es comida molecular de restaurantes de moda. Son precipitadores del cáncer.

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