Opinión

AMIGOS

Quien no haya ido alguna vez a la casa de un amigo a pasar unos días de vacaciones que tire la primera piedra y quien no haya pedido prestado un poco de dinero a un amigo en un momento de apuros, que tire la segunda. Si la casa en el chaletazo de un empresario y el préstamo un crédito muy favorable de un banquero la cuestión adquiere otro cariz. Pero lleva razón el presidente alemán, Christian Wulff, cuando afirma que es un asco vivir en un país en el que tienes que pedir factura a un amigo por dormir en su casa. Y si mientes en sede parlamentaria pero luego recuperas la memoria ante la evidencia, pues se piden disculpas y pelillos a la mar. Y no tiene pensado dimitir.

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