Opinión

Penalti y expulsión

Camp Nou, partido de la segunda vuelta contra el Real Madrid, Messi, el mejor jugador del mundo, el más laureado y admirado por todos, un fenómeno, un espectáculo y además un buen chico, en un regate con Pepe, el mas odiado, un marrullero, un tipo que reúne los peores calificativos, se le escapa, se va hacia portería y Messi lo derriba en el area, de un codazo en la cara y un patadón allí…: Penalti y expulsión. ¿Cómo es posible, si Messi es un fenómeno y Pepe un animal que además se lo merece?. Menuda injusticia. ¡¡Arbitro vendido!!

Evidentemente esto no es real, y no porque no pueda darse la situación, sino porque en el fútbol, algo bastante mas serio que la política, a nadie se le ocurriría argumento mas chungo. Los culés lamentarían la jugada e incluso podrían aplaudir a Messí de camino al vestuario y silvar a Pepe, pero si la jugada es clara, no hay nada que hacer: penalti y expulsión. Al día siguiente los periódicos deportivos locales llamarían provocador a Pepe, se preguntarían como Messi pudo haber actuado así y nada dirían contra el arbitro por considerar lo ocurrido algo antireglamentario.

El Estado de Derecho es todavía mas importante que la propia democracia, es la garantía última de nuestras libertades y de nuestra pacifica convivencia, algo que está por encima de cualquier sistema político, es la Ley por encima de cualquier otra consideración, son las reglas del juego, nos gusten mas o menos y sean o no perfeccionables, es el reglamento con el que TODOS debemos jugar.

En un Estado de Derecho, quien se salta el reglamento es condenado, pero hay que probarlo, sin prejuicios, sin trampas ni atajos y sin vulnerar los derechos de defensa que la ley otorga al ciudadano. Cuando alguien es detenido, la policía no puede torturarlo para que confiese, ni el juez puede escuchar clandestinamente las conversaciones del detenido con su abogado. Posiblemente si el detenido fuese torturado y además espiado en su confesión a su abogado (incluso los culpables tienen derecho a que en su defensa se utilicen todos los caminos que la ley les otorga) se le condenaría mas fácilmente e incluso habría mucha menos delincuencia, pero nos habríamos cargado el Estado de Derecho.

Garzón puede ser una especie de Messi, y los del Gürtel unos Pepes de la vida, pero el balón hay que recuperarlo limpiamente y mas dentro del area, ya que en este caso, ese derribo puede hacer que se anule el partido y se de cómo ganador a los de Pepe. Ya veremos…

Para mas INRI, jaleo de comunistas (ningún régimen comunista ha defendido nunca Estado de Derecho alguno), extrema izquierda disfrazados de anarco-intelectualoides y demás fauna bien pensante, el personaje se va en plan macarrilla, descalificando al arbitro, llamándoles vendidos a sus colegas (la sentencia es jurídicamente intachable y por unanimidad) y junto con cierta prensa militante (sobre todo el País), calentando a la grada, y todo en puertas de un par de juicios mas, uno por investigar algo para lo que no tenía atribuciones legales a él asignadas y otro por pedir dinero a un banquero para dar el pego en los EEUU (algo que le encanta a la izquierda, Bardemes incluidos con hijo norteamericano nacido en una clínica judía) y a la vuelta sobreseer un pleito, contra ese mismo banquero, al tiempo que cobraba a dos carrillos (por cierto, a lo de Paracuellos se negó a darle curso, por afectarle la amnistía, lo que al parecer no afecta al resto).

Lo fácil es achacar todo ese víacrucis a cuestiones políticas, aunque las haya, de un lado y de otro. Lo cierto es que su ex señoría se ha pasado por “sus atributos” la ley a la que estaba obligado, varias veces, por distintos motivos y con la sospecha de que este tipo de acciones eran frecuentes en el sujeto en cuestión, quien además ha reconocido en la vista, chulescamente, los hechos de los que se le acusa en el juicio.

Los que ahora se escandalizan, ¿admitirían, en caso de ser detenidos, ser tratados como en un régimen comunista (Cuba por ejemplo) con torturas y sin garantía de asistencia letrada alguna?

Lamentando la situación y la caída del controvertido ex juez Garzón, afortunadamente, nuestra maltrecha Justicia, ha dado un paso adelante y ha triunfado el Estado de Derecho y si hay que brindar con champán, no es por la desgracia de quien ha jugado con fuego y se ha quemado, sino porque nuestro sistema jurídico hoy es mas creíble que ayer y esperemos que menos que mañana.

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