Opinión

Educación

Qué porcentaje de “mérito” tiene, nuestro sistema educativo, en habernos proclamado campeones de Europa en materia de paro.

Recientemente, las Fundaciones Ortega-Marañón y de Estudios de Economía Aplicada, han organizado un seminario sobre educación y políticas educativas, al que han invitado a expertos mundiales sobre la materia, principalmente de aquellos países mas avanzados sobre el particular.

Sociedad, entorno, familia y escuela son los pilares del ámbito en el que se mueve la formación, pues es ahí donde se obtienen las influencias que han de constituir nuestro bagage educativo.

¿Qué valores ofrece la sociedad española a nuestros hijos? ¿Qué ámbito cultural le proporcionamos nosotros? ¿qué ejemplo le ofrecemos en el entorno familiar? ¿Qué le aporta la escuela o la universidad?.

España es uno de los países con mayor índice de paro y a la vez con mayor fracaso escolar y enseñanza de peor calidad de la Comunidad europea (ninguna de nuestras universidades figura entre las 100 primeras en el mundo), una relación que según los expertos es directamente proporcional.

Nuestra sociedad ha perdido valores a pasos agigantados. La honradez, el esfuerzo, la palabra, el respeto, la generosidad, la urbanidad, la disciplina, la colaboración, el debate, el interés por la lectura, etc. han sido y siguen siendo virtudes a la baja. En la familia hemos convertido a los padres en “amigos”, haciendo reyes de la creación a meros aprendices de vida, desde actitudes poco educativas, sobreprotectoras y muy poco ejemplarizantes, entregando a la escuela a personajillos ya bastante “tocados” de inicio. Pero ¿qué sucede en la escuela?. En general, nuestros profesores o catedráticos están mal considerados, mangoneados por padres entrometidos, mal pagados, poco protegidos, pero en demasiados casos también poco formados, al menos en materia pedagógica, no ilusionan a sus alumnos, no les enseñan a pensar, no les motivan, no se someten ellos mismos a evaluaciones continuas, no consideran el fracaso de sus alumnos el suyo propio, etc. ¿Y los planes de estudios?. Nuestros hijos son unos catetos alarmantes en materias culturales importantes (historia, geografía, filosofía, idiomas, etc.), ajenos a la cultura del esfuerzo y del mérito, etc.

¿Qué hacen quienes han triunfado o triunfan en materia de enseñanza en el mundo?

Se trate del país que sea, lo primero es dominar el inglés perfectamente. Otra necesidad imperiosa es la de recuperar valores, tanto por parte de la sociedad como en la familia.

En Corea del Sur, la primera en el mundo en educación (7% del PIB), las familias “invierten” en sus hijos por encima de la enseñanza pública ya muy dotada, respetan escrupulosamente a los maestros y exigen disciplina y sobreesfuerzo a sus hijos, teniendo la meritocrácia como norte. Es el país que mas estudiantes envía al extranjero para sobre formarse.

Singapur (una ciudad-estado), el cuarto centro financiero del mundo, produce mas ingenieros químicos que toda Gran Bretaña, dedicando a la educación, el ¡!20%!! de su presupuesto, potenciando la creatividad en el alumno por encima de todo, premiando la excelencia. La formación profesional no universitaria, eminentemente práctica, es extraordinaria. A los profesores se les venera, trabajan diez horas diarias con sueldos de ingeniero, reciben un curso todos los años de 100 horas para ponerse al día, con su consiguiente evaluación, de manera que si no aprueban con nota no se les sube el sueldo y si suspenden son despedidos.

En Finlandia (el país menos corrupto del mundo), el primero europeo en educación, decidieron incrementar su dotación en detrimento de defensa. Solo los mejores pueden ser profesores, con una carrera con sobresaliente de media y un master posterior muy exigente donde solo se admite a uno de cada diez presentados, con actualizaciones a lo largo de toda la vida profesional. El Estado corre con todos los gastos educativos, siendo la base de todo la lectura y las matemáticas. Los alumnos deben discutir y comprender lo enseñado antes de memorizar.

En Suecia, el Estado da un cheque a cada alumno que oscila entre los 6.000 y los 7.500 euros anuales cubriendo al menos el 85% del coste de la escuela, pudiendo elegir los padres la escuela que prefieran para sus hijos, sea pública o privada (10%). Los profesores, como funcionarios, no tienen asegurado el puesto de trabajo que han de ganarse cada año.

Un cambio radical de la enseñanza en España es imprescindible. De hacerlo nos pondría, en 15 años, junto a los países en cabeza en el mundo. Seguro.

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