Opinión

Pleno al desacierto

Entre los pliegues de los periodos grandes de la Historia no es difícil encontrar personajes humildes que, sin embargo contribuyen a dotar de trascendencia cada momento. Son gente anónima, cumplidora, firme y generosa, que emplea la reflexión, aporta cordura y acaba reconduciendo pasiones y aplacando excesos. Aparecen en contextos muy urgidos y es de ley mostrarles agradecimiento. Por desgracia, en este escenario político que nos está tocando vivir no abundan los toques de prudencia y es incluso probable que este despunte alarmante de movimientos de extrema derecha que está floreciendo en no pocos países del continente como parecen demostrar los resultados de las urnas este fin de semana, se deba precisamente a la ausencia de personalidades sensibles y mentalmente bien constituidas en el conjunto de la representación política europea.

La carencia de líderes prudentes y responsables produce vacíos ocupados indefectiblemente por los radicalismos. Es un tributo francamente duro de afrontar y no bien valorado por los especialistas en el análisis político, seguramente porque muchos de ellos han acabado incorporándose a esta cofradía de insensibles que nos lleva al abismo. Uno de los sujetos que más está aportando a la desorientación que estruja al país y le empuja a estos preocupantes comportamientos es José Félix Tezanos, santanderino y catedrático de sociología en el tiempo en el que estaba en activo, y que ahora preside el Centro de Investigaciones Sociológicas, una institución que tenía un prestigio y que él está llevando a la ruina. Tezanos y su equipo no han acertado ni un solo resultado en sus previsiones dedicadas a las Elecciones Europeas. Y si bien forma parte de la anécdota electoral comprobar cuántas veces mete la pata el CIS en sus cálculos cada vez que nos llaman a las urnas, en este caso el resultado supera los disparates pretéritos.

El CIS no ha dado una, empezando por el contundente triunfo del PSOE que anunció el instituto, acompañado de la consiguiente derrota del PP que pronosticó y que tampoco se ha cumplido. En realidad, ha fallado con todos los partidos y en todos los resultados, utilizando además para esta vergüenza ingentes cantidades de fondos públicos. Hora es que se cese a Tezanos y se le exijan responsabilidades por una gestión que supera con mucho el timo de la estampita. La manipulación de Tezanos ha llegado demasiado lejos y su ciclo debe cerrarse y desde luego no en blanco.

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