Otros argumentos

Esto de no saber una palabra ni de Pedrito ni de Pablito gratifica y es a su vez una demostración irrefutable de que hay vida tras la actividad política, sobre todo si tiene la calidad ínfima de la que la han dotado estos personajes y sus adláteres que se han ido de vacaciones sin haber dejado nada resuelto que es como nos vamos de vacaciones casi todos. Pensando que si acaso, ya en septiembre hablamos y eso.
También se desconoce el lugar elegido por los políticos independentistas catalanes para pasar a la sin sustancia, de modo que agosto ha resultado un bálsamo de serenidad insospechada después de tanto meneo y tanto marear la perdiz. Los catalanes necesitan como sea salir en los periódicos y no pueden permitirse el lujo de estar mano sobre mano. Han resuelto denunciar al Gobierno español por sabe dios qué deuda y Torra critica ferozmente  el posicionamiento del Gobierno en funciones sobre el recuerdo de los republicanos españoles en la II Guerra Mundial porque dice que España luchó a favor de Hitler en el conflicto. Son manifestaciones que dicen mucho de este sujeto y le dan cierto color al estío. Hace calor y todo lo que dice Torra suena a deja vu.
A todo esto, ha empezado la Liga y el fútbol es un argumento capaz de distraer muchas mentes y ofrecer muchas salidas al pensamiento enclaustrado por la impaciencia política. Personalmente me han dejado tieso algunas de las declaraciones efectuadas estos días por el seleccionador nacional, cuya aplastante sinceridad de culé declarado y entusiasta es emotiva y tierna si este joven técnico fuera un ciudadano cualquiera, pero no acaba de tener cabida si quien las expresa es precisamente el dueño del banquillo de la Roja. Es tanta su insistente reafirmación azulgrana del caballero que uno no sabe qué pensar. “Soy culé y me gustaba Figo hasta que nos dejó” asegura, y añade “ahora prefiero que le vaya bien al Madrid”. 
No acabo de entender el nombramiento, pero hace algún tiempo que he renunciado a entender a las altas representaciones del fútbol hispano. Me conformaré con la posibilidad de que el combinado nacional gane los partidos.