Opinión

LO QUE MENOS GUSTA

A pesar de que soy madridista de por vida y las cosas del Barcelona me interesan muy relativamente ?le auguro una larga y compleja travesía del desierto de la que no creo que le libre ni siquiera el arcangélico perfil del delfín Vilanova- he preguntado por ahí eligiendo personajes con cierta tendencia culé qué es lo que menos les gusta de Pep Guardiola. Teniendo en cuenta que el ya ex técnico del Barça se ha pasado estos años reclamando la santidad para él, para sus colaboradores y su divina plantilla, encontrar algún defecto entre tanta idílica bondad debería ser una tarea titánica porque para los fans azulgranas este sujeto es simplemente perfecto. Una amiga mía me ha dicho que lo que menos le gusta de Guardiola son sus zapatos, y si bien y en mi modesta opinión hay ciertos aspectos de su propuesta técnica con los que no estaría de acuerdo ni beodo, contemplando sin agobios el calzado del dimitido entrenador debo confesar que a mi tampoco me gusta. El día en el que los Beatles acudieron por primera vez al estudio de grabación donde registrarían casi toda su obra, el máximo responsable musical de la compañía les preguntó si estaban cómodos, y les invitó a expresarse con franqueza indicándole aquello que no les gustara. 'Pues a mí ?respondió con acento lúgubre George Harrison- no me gusta su corbata'. Me imagino a un joven jugador recién llegado al Barça presentándose ante el todopoderoso Guardiola con un saludo semejante a éste. 'Usted perdone, mister, pero no me gustan sus zapatos'. Sospecho que a Bojan no le gustaron esos zapatos porque ha acabado jugando en Roma. Y bien. Con zapatos o sin ellos, Pep ha tomado el olivo antes de que le lluevan las aceitunas. Pero que listo eres, jodío?

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