Opinión

EL MANSO BIENAVENTURADO

Como el Premio Nobel de la Paz ya no es lo que era ?al contrario del resto de los galardones en los que la trastienda es más contenida el de la Paz se presta a un alto grado de componendas- me cuentan que Amaiur ha iniciado una campaña para que se lo den a Otegi, y cuando estos inician una estrategia de choque hay que echarse a temblar. Amaiur está donde está gracias a su inigualable encanto para liársela al incauto, y cabe sospechar que si se han empeñado en que le den el Nobel a este bendito y valeroso mártir víctima de la intolerancia para con el bondadoso y sometido pueblo vasco, es que se puede ganar. Si fue capaz de conseguir que Zapatero llamara a Pascual Sala para que diera luz verde, y si Pascual Sala tragó y la dio, qué no harán estos aprovechando el talante conciliador de los nórdicos a los que en rasgos de generosidad y entrega en defensa de utopías se les da gato por liebre sin despeinarse. El bien conocido candor de suecos y noruegos para identificarse con causas idílicas juega a favor de un sujeto como Otegi, al que últimamente el presidió le ha puesto cara de oración y mansedumbre, muy favorable pues para lo suyo. Los jurados escandinavos se derriten por la cosa mística, y Arnaldo ha mostrado grandes habilidades para aparentar sumisión y honda benignidad, que es probable obedezcan a una bien dispuesta campaña de marketing pero que vende mucho en países como estos en los que ni se sabe ni se conoce la verdadera encarnadura del personaje, lo que tiene detrás y lo que ha supuesto ETA para este país nuestro durante más de medio siglo de sanguinaria influencia. Arnaldo es ahora un escapulario viviente. Pero no siempre lo fue aunque lo suecos no se lo sepan.

Te puede interesar