Opinión

GALERÍA DE ROSTROS DUROS

Estamos comenzando a habituarnos a la afluencia de carotas en el panorama nacional y eso no es bueno porque un caradura es un caradura y merece un tratamiento severo en relación directa con sus excentricidades. Habituarse a un hecho es privarle de contenido, y contemplar las actividades reprochables de uno de estos jetas como quien oye llover resta severidad y juicio, convierte lo inaceptable en cotidiano y presupone al olvido. Una amiga mía me comentaba preocupada esta mañana su convencimiento de que dentro de un par de meses nadie se acuerda ya de un Urdangarín con el que la fiscalía habría pactado una salida discreta para que no acaben en la cárcel ni él ni su señora, y yo también confieso mis alarmas por la ligereza y benevolencia con la que se tienen en cuenta las hazañas de personajes como este sujeto que ostenta el cargo de 'Síndic de Greuges' ?equivalente al parecer al Defensor del Pueblo catalán- y que se ha gastado en dos años 156.000 euros en viajes con cargo a los presupuestos general de la Generalitat, acudiendo a citas en las Bermudas, Aguascalientes en México o Cartagena de Indias que no es como acudir a reuniones en Reus pongamos por caso. Si suponemos que Cataluña está prácticamente en quiebra habremos de interpretar también que una de las razones que la han conducido a esta lamentable situación es este tipo de comportamientos fatuos y dislocados por los que un individuo vive como un marqués con el dinero de todos y sin que nadie le pida responsabilidades. Y si Dívar debe rendir cuentas de sus manejos, también deberá hacerlo este sujeto y tantos otros que han despilfarrado recursos y a los que hay que empezar a controlar para que no hagan como el tal sindic, menudo rostro?

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