Opinión

EN BOCA CERRADA

Si te quejas amargamente de lo que pagas a Hacienda siempre hay un amiguete que formula la misma respuesta: 'Si pagas mucho es señal de que ganas mucho' razonable suposición que, para desgracia del contribuyente, no siempre es cierta. Existen muchos factores que se encargan de distorsionar, en maleficio del administrado, sus obligaciones con el fisco. Existe un no siempre justo cálculo de la base de tributación, la honestidad del declarante castiga en lugar de redimir, es notoria la capacidad casi ilimitada de los más poderosos para evitar ser rigurosamente fiscalizados, se apela al subterfugio para escamotear la cuantía de ciertas rentas y, en último término y caminando por la escala más alta, existe también la posibilidad de evadir los capitales adquiridos utilizando mecanismos interpuestos para llevárselos a reductos más tolerantes que es lo que supuestamente ha hecho Urdangarín con el dinero obtenido de sus actividades mercantiles y empresariales y por las que el juez le ha llamado a capítulo. Por eso sorprende que su propio abogado y representante legal apele a la disculpa de que el duque de Palma paga muchos impuestos, un argumento imprudente y absurdo que no le va a causar ningún bien ahora que las cosas se han puesto tan oscuras. Mi amigo el de siempre dirá que si paga tanto dinero es que ha ganado muchísimo más, y los datos manejados por la investigación apuntarán que una de las estrategias desarrolladas por el duque y sus asesores de manera habitual consistía en fraccionar la facturación y repartirla entre varias sociedades precisamente para pagar menos. Y que además, uno de los delitos que se le imputan es el de depositar ese producto en paraísos fiscales. Si se estuviera callado?

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