Opinión

VIVO O MUERTO

No hace mucho, la prensa informaba de la detención de 16 jueces corruptos, en Italia, acusados de favorecer a la mafia, concretamente al grupo de La Camorra; y es que hay que tener muchos bemoles para decidir entre que te vuelen por los aires o hacerte el sueco. Otra cosa es cuando la elección consiste entre el pijama de madera o el yacusi con champán.


Al parecer, el hecho consistía en que si la policía descubría que se habían realizado facturaciones falsas y evasión fiscal por parte de la siniestra organización los 'empresarios' impugnaban las multas y los jueces fallaban a su favor.


Y es que la cosa tiene tintes dramáticos, cuando el que amenaza ha dado sobradas pruebas de que no lo hace en balde: Nino Pecorelli, Danilo Abruaciati, Emilio Alessandrino, Giovanni Falcone, Paolo Borsellino?son, jueces italianos que dieron su vida por defender la legalidad.


Aquí en nuestro país tuvimos como casos más sobresalientes, los asesinatos por ETA (otra organización camorrista revestida de ambage político) de la fiscal Carmen Tagle y el magistrado y catedrático Tomás y Valiente.


Cuando estudiamos el delito de omisión del deber de socorro, nos encontramos que la única excepción se produce cuando haya peligro para el omitente o terceras personas. O sea que la ley no puede obligarte a comportamientos heroicos.


¿Se le puede exigir a un juez un comportamiento heroico? O se le pueden aplicar las eximentes y causas de justificación de Estado de Necesidad o la de Miedo insuperable, como a cualquier ciudadano, pongamos por caso a los empresarios vascos sometidos al impuesto revolucionario.


Respecto a la primera, la norma excluye de su aplicación al que incumple su obligación cuando el necesitado tenga, por su oficio o cargo, obligación de sacrificarse. Respecto a la segunda cuestión, ya se dice que el miedo es libre. En este caso se le debería eximir de responsabilidad criminal y expedientarlo por vía administrativa, salvo que la prevaricación concurriera con el delito de cohecho, en cuyo caso el talego sería la única resolución pertinente. Y es que no todo togado tiene el cuajo de llevar el emblema de 'Todo por la justicia'.


Malo cuando el juez en vez de proteger al ciudadano, es él quien tiene que ser protegido. Aquí más recientemente tenemos el caso del juez Taín, amenazado por un sicópata que llegó a atentar contra su hijo. No es lo mismo, pero no es una buena señal.

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