Opinión

CANIBALISMO GASTRONÓMICO

En casi todo el mundo se han producido y aún se producen casos de canibalismo, que nos equiparan a los homínidos de antaño y nos retrotraen a otra civilización en que andábamos a cuatro patas, vivíamos en cavernas y comíamos carne cruda.


Últimamente se han descubierto casos que erizan los pelos. En Estados Unidos tuvieron unas semanas de espeluznantes crímenes. En uno de ellos, un hombre mató a su compañero de piso y se comió su corazón y su cerebro. En otro un hombre fue abatido por la policía tras negarse a dejar de comer a su víctima, un hombre desnudo al que devoró casi todo el rostro, incluidos los ojos y la nariz. En Canadá un actor porno asesinó y descuartizó a un estudiante chino y lo gravó y difundió por internet. Asimismo envió a diversos políticos partes del cadáver. En Brasil tres caníbales hacían empanadas con sus víctimas.


En la mayoría de estos crímenes antropofágicos, desde luego el móvil no es famélico o de supervivencia sino que traen otras causas, salvo en el conocido caso del personaje ficticio de Hannibal Lecter, que gustaba de la gastronomía combinada con el canibalismo, y podía ser calificado de sociópata. O en el caso real de la tragedia aérea de los Andes, en donde comerse los cadáveres era la única opción de supervivencia y que se justificaría por un estado de necesidad.


En el caso de Idi Amin, el ex presidente de Uganda, el móvil era la superstición. Pertenecía a una tribu que cree que comiendo parte del cuerpo de un enemigo se ahuyentan los malos espíritus y se mantiene la buena suerte. Su médico personal lo diagnosticó de paranoico.


En nuestro país tenemos el caso del llamado lobisome de Allariz, cuyo verdadero nombre era Manuel Romasanta que trataba de justificar sus crímenes bajo el pretexto de que se convertía en hombre lobo. Los forenses diagnosticaron 'No existe el más mínimo vestigio de haber perdido jamás la razón, pero sí la bondad' Constituyó el primer caso de juicio sobre licantropía. Hasta en eso somos pioneros.


A la vista de la cantidad de piraos que pululan por ahí habrá que tentarse la ropa cuando a una chica le digan aquello de 'qué rica estás', o cuando cantemos la otra de 'devórame otra vez'


En España el canibalismo no está penado como tal. Pues la personalidad termina con la muerte y salvo que pueda calificarse cono 'ofensa a los sentimientos religiosos' o un delito de encubrimiento copenado (?) el hecho sería impune.


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