La cortesía boba

La cortesía boba

Tengo algunos amigos mejicanos y nunca encontré en ellos ninguna preocupación por haber perdido la dignidad. Más aún, todos ellos me parecen dignos, dignísimos, pero tendré que preguntar a uno de ellos en la próxima Feria de San Isidro, a la que suele asistir, porque según el consejero de la Generalidad, Alfredo Bosch Pascual, hay que pedir perdón a Méjico por lo ocurrido hace más de cinco siglos, para recuperar la dignidad perdida. El consejero habla de lo que hicieron los españoles, como si él fuera japonés o mozambiqueño, pero su apellido materno, Pascual, que suele eludir, es uno de los 100 apellidos más comunes en España y, originario de Vizcaya, se extendió por Aragón las dos Castillas, Rioja, Valencia y Cataluña.
La estupidez de analizar hechos del pasado con las normas éticas de la actualidad es una estupidez, bastante extendida en las cofradías de tontos contemporáneos. Según estas reglas, a los admirados filósofos griegos, que pusieron los cimientos de la democracia, habría que aborrecerlos, porque tenían esclavos. Asimismo, el preocupado consejero deberá dirigirse al presidente de la República Italiana para que le pida perdón por la colonización llevada a cabo en tiempos del imperio romano, cuyas huellas son evidentes en Tarragona, Constantí, Centelles, Roda de Bará, Altafulla y un largo etcétera. Me imagino que don Alfredo habrá encontrado profundas muestras por tierras de la antigua tarraconense de dignidades perdidas, y de patrones de pesca, ingenieros, pintores, repartidores de pizzas e incluso electricistas, que están tristes porque Roma nunca les ha pedido perdón.
Extrañan estas declaraciones, porque el señor Bosch Pascual es hombre que ha publicado ensayos y novelas, y es un hombre reconocido en las letras. Pero, a partir de ahora, ya vemos que la boba cortesía de pedir perdón por hechos sucedidos en el ambiente lógico del siglo en que ocurrieron, no es exclusiva de tontos contemporáneos escasos de ciencia, sino que ya se incorporan personajes como el señor Bosch Pascual.