Opinión

EN RECUERDO DE DON FRANCISCO REY RIVERO

Anteayer fue un da de dolor para los vigueses amantes de la música: El maestro Francisco Rey Rivero, dejó de existir.


'Vigués Distinguido', en 1997, compositor prolífico, con más de 70 obras de música gallega, sacra, habaneras y otras, fue un creador de corales y profesor de numeroso directores.


Nacido en Vilanova de Arousa en 1919, estudió música en Argentina, -alli vivió con sus familia emigrante- que completó en Barcelona estableciéndose en Vigo en 1953.


Poco después fundó la Co$$ral Polifónica Casablanca, que dirigió hasta 1988, actuando en los más destacados certámenes de España y el extranjero, obteniendo numerosos premios, entre ellos la medalla de honra de la Fundación Gulbenkian, la medalla de oro del Círculo Mercantil e Industrial de Vigo, el premio Reconquista del Ayuntamiento vigués, el premio de honra del célebre concurso de habaneras de Torrevieja, etc.


Rey Rivero recibió también otros galardones loxs que destacan la medalla de oro de la Real Academia Gallega de Bellas Artes Nuestra Señora del Rosario y el nombramiento de patrono de la sección musical de la Fundación Gulbenkian, de Lisboa.


En 1990 inició otra etapa musical dirigiendo la Coral del Real Club Náutico de Vigo, que él fundó y años más tarde ocupó la dirección de la Coral Polifónica URECA. También impartió clases de solfeo y guitarra en el Colegio Hogar de Caixavigo y dedicó mucho tiempo a la formación de directores para diversas corales de la provincia.


La gran pasión de su vida, la música, hizo de él un gran compositor, instrumentista e investigador, lo que le ha llevado a ganar entre otros premios, además de los dichos, la medalla de oro Marcial del Adalid, el título de Artista do Sainas, el de cofrade de honor de la Cofradía Penitenical de Vigo, la insignia de oro del Real Club Náutico de Vigo y, entre los más preciados, el nombramiento de 'Vigués distinguido' y la importantísima concesión de una calle a su nombre en la urbe olívica a la que él tanto amó. Do quiera que esté sonarán, en un coro angélico, parte de su producción musical más valorada, especialmente 'Consolo', 'Volvoreta', 'Vento mareiro' o 'Desdés' o sus habaneras.


Solo por ellas, los vigueses no podremos olvidarlo.


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