Opinión

La nueva tarjeta blanca

Hoy las ciencias adelantan, que es una barbaridad, una bestialidad…”

Así cantaban, un poco asombradillos, pero con mucha razón, aquellos dos amigos de “La Verbena de la Paloma”, la famosa zarzuela que….

-Oiga: y… ¿a qué viene esto aquí?, me cortó don Verísimo uno de mis colegas tertulianos, peligroso con sus entradas o salidas, que esta vez o no sabía de que iba a ir “maiself” pues no había hablado con nadie porque me ha parecido un soberbio avance (las ciencias es que ya no saben que adelantar más….)

-Venga hombre, cuente. dijeron los demás tertulianos casi al unísono porque esta vez don Verísimo, ni “mut”.

-Pues que la tarjeta amarilla o la roja, también, que usan los árbitros de fútbol va a ampliar su ámbito judicial y temático, pues se está tramando llevar a la realidad una idea que no sé, la verdad, de donde viene, pero un federado en la cosa de sancionar castigando (“usted don ‘botas duras’ queda advertido con esta tarjeta amarilla de que está jugando peligrosamente y puede dañar a su contrario). O enseñar la cartulina roja, que es peor, porque pone en la pungetera calle –es un decir-, manda a la rúa o al banco –o al v stuario- a llorar la “injusta expulsión” y acordarse de la familia materna del señor del pito Y dicen los que quieren cambiar, mejorar esto. ¿Y si la tarjeta premiase, eh?

-¿Qué? Déjese de florituras y al grano…

- Que se trama en ciertas esferas que los árbitros y ojeadores premiarán con tarjetas de varioscolores la bondad de los jugadores (los que no rachan) los que remusgan tras la palabras del linier o pitador máximo, o los clubes educados que consiguen que sus jugadores sean discretos y limpios en el campo. Incluso se podrá premiar -sobresalirlos- a los espectadores discretos, voceadores con elegancia, animadores educados sin tacos no cosas feas que hay espectadores que sin querer , claro, a veces se pasan nun piquillo.

-Será un poquillo...

-Las dos cosas: poco y piquilllo (del pico, hombre.Y esta idea si llega a plasmar dará un más limpio sentido al juego. (Incluso los del Madrid y el Barsa, partidos con mucha ética, ¿o no?

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