Afan afanatorio

Afanar: 1.- hurtar, estafar, robar; 2.- trabajar a alguien, tenerle apurado; 3.- entregarse al trabajo con solicitud congojosa; 4.- hacer diligencias (aquí también cabría “hacer el gilipollas”) con vehemente anhelo para conseguir algo… Cualquier acepción es válida para reseñar el benemérito esperpento acaecido en la OU-402 cuando un agente (tóxico, capaz de producir un daño aún a bajas dosis) de la Jefatura de Tráfico de Ourense le afanó 200 pavos a un ciclista por “circular con una luz roja en la parte trasera –me imagino que de la bicicleta- que emite luz en forma de destellos”. Rediós con este agente (007), ahora sí que ya se puede concluir que las carreteras orensanas son seguras.
No me caen demasiado bien, lo reconozco, esos ciclistas de acera y mochila Indiana Jones; es más -que ya es decir- son más incordiantes y agresivos algunos ciclistas con los viandantes, que ciertos conductores con las bicicletas; andan a su puta bola, no llevan matrícula, no tienen seguro y te miran, cuando los miras, como si tú fueras el intruso que ha invadido su carril. El coche de Sanfernando, con estos Induráins de pacotilla y piñón fijo nunca tiene preferencia. 
Pero el ciclista que va por carretera es el piojo de la circulación. De ahí que hasta los obliguen a ponerse esa ridícula chichonera (jamás con afán recaudatorio, por supuesto) de poroexpán so pena de 200 euros de sanción; y sí, puede que en un suelazo te libre de un chicón, pero como te atropelle un quebrantahuesos de tres ejes ya ves tú de qué te sirve el casco.
En esta España de tricornio y ley mordaza te pueden multar por hacer castillos en la playa (Tenerife), jugar al dominó en las terrazas (Sevilla), mendigar si llevas perro (Madrid), dormir en el coche (Bilbao), taconear en la calle (Ciudad Real), dar de comer a gatos callejeros (Vigo); incluso por la ley de Newton te pueden multar en este país de riau-riau, melopea y Sanfermines, donde, eso sí, puedes correr a cuerpo gentil delante de seis miuras armado con un periódico.
A mí, que soy tan dado a la sospecha, solo se me ocurre una explicación para este asunto: el ciclista le había afanado la novia al picoleto y éste lo estaba esperando para afanarle las pelotas. O si no, por muy legal que sea la multa, el ridículo es de los que hacen época. 
P.D.: Agente: persona que trabaja en una agencia (de recaudación, en este caso) prestando determinados servicios. Ahora caigo.