Raca raca en Bouzas

Raca raca en Bouzas
Si no se hubiera construido el polígono de Bouzas, muy probablemente PSA no estaría ya en Vigo y tampoco habría autopista del mar, la auténtica terminal marítima viguesa. Sin automoción ni puerto, sería el declive absoluto de Vigo. No es un imposible, hay ciudades donde ya ha ocurrido. En Estados Unidos, Detroit, que tras la crisis de su industria del motor ha perdido dos tercios de su población, pasando de cerca de dos millones a unos 600.000. Y sin ir tan lejos, en Ferrol, que con la reducción del aparato militar y los astilleros se ha convertido en la ciudad española que más ha descendido en habitantes: de rozar los 100.000 a unos 60.000, y sigue hacia abajo. Ese sería el destino de la ciudad del Castillo, el Mar y el Olivo.
La Autoridad Portuaria, con buen criterio y siguiendo las normas ambientales y procesos administrativos, ha decidido ampliar varios de sus muelles. Lo hace en el centro, con el de Comercio, que forma parte del tinglado de Areal; en O Berbés, con la lonja; y también en Bouzas, donde ha aprobado ya la redacción del proyecto constructivo de lo que llamamos el “muelle exterior”, con otros 600 metros de línea de atraque y 60.000 de superficie. Permitirá que puedan llegar a Vigo los mayores buques oceánicos y que hasta cinco puedan operar a la vez. La alternativa es no hacer nada y dejar que el puerto, la ciudad y los vigueses se hundan.
El frente anti portuario llevaba mucho tranquilo y ayer fue el turno de Yolanda Díaz, candidata por Unidas Podemos, quien anunció todo tipo de medidas contra los “rellenos”. Díaz, ferrolana, sabe muy bien lo que significa una ciudad menguante por no tomar decisiones a tiempo.