Opinión

RECORTES, REBAJAS Y AVE

Asegura el Gobierno que no tuvo otro remedio que comenzar la legislatura incumpliendo su promesa de no subir impuestos porque se encontró con un panorama peor del descrito. Cierto: el déficit alcanzará al menos el ocho por ciento cuando lo anunciado por el anterior Ejecutivo era un horizonte del seis. Claro que para el equipo económico del Partido Popular no resultó una sorpresa: lo habían señalado sus expertos, lo habían anunciado los especialistas de la banca y también lo pronosticaba Bruselas. Por tanto, Mariano Rajoy bien se pudo haber ahorrado un compromiso que tuvo que tragarse a la primera oportunidad. Y no porque sean medidas innecesarias: se tomaron con razones de peso y sobre todo –como dijo el ministro de Economía- porque o lo hacía el Gobierno en Madrid o se decidía en Berlín.

Viene esto a cuento de los futuros planes del Ministerio de Fomento. No hay que hacerse muchas ilusiones, porque este departamento sufrirá el mayor de los recortes en el primer Presupuesto General del Estado firmado por Rajoy, lo que en definitiva dejará la obra pública bajo mínimos. De nuevo se puede comprender el fin último: que España sea un país menos endeudado, aunque la otra cara es que menos inversión de la Administración supondrá menos oportunidades para las constructoras y, en definitiva, más paro. Y en Vigo, emigración y retroceso. Ana Pastor también sabía lo que se podía encontrar antes de entrar en el Gobierno pero antes y después de las elecciones aseguró que Vigo -y Pontevedra, es la misma línea- tendría AVE directo y que además, “se pagaría por el Gobierno”, una coletilla que se puede explicar de forma sencilla: hay cientos de miles de euros por abonar en contratos y adjudicaciones del anterior Ejecutivo. Sin comentarios.

Pastor, ministra y diputada por la provincia, es decir también por Vigo, no puede echarse atrás. Se puede entender que se establezca un calendario –otro más, el cuarto- con plazos de actuación y de adjudicaciones, e incluso aceptar otra demora que llevaría el AVE hasta 2018 o más allá. Pero debe cumplir su palabra. No digo que no vaya a hacerlo.

Te puede interesar