Opinión

El odio que mata a Vigo

Abel Caballero odia todo lo que no domina y trata de destruirlo utilizando para ello todos los medios a a su disposición, comenzando por la propaganda en que basa toda su actuación diaria. Es un hecho que nada tiene que ver con la política como se constata con la brutal campaña que acaba de poner en marcha contra la dirección del PSdeG, que se ha limitado a abrirle un expediente a Carmela Silva por incumplir de forma reiterada y durante ocho meses la norma de incompatibilidades que se aplica al resto de los militantes socialistas gallegos. Por eso carga directamente y a través de sus escuderos contra Pachi Vázquez, a quien ha colocado como diana a la misma altura que Núñez Feijóo.

También carga contra los alcaldes de la comarca y la creación del Área Metropolitana, en este caso porque no ha sido investido presidente sin votación, como exigía. Todo lo que ha dicho para oponerse –ayer mismo, en otro lamentable akelarre que pasará a la historia local de la infamia- es pura mentira. Cuando el documento pasó por la Alcaldía para su información apenas hizo algunas propuestas, luego llegó ante el Parlamento y el Partido Popular aceptó el 40% de las enmiendas presentadas.

Pero ni así, porque su ÚNICA exigencia era y es presidir el Área sin votación y dominarla a su gusto sin consensos ni pactos, lo que supone exactamente lo contrario del fin de este organismo metropolitano. Si finalmente descarrila, toda la culpa será de Abel Caballero, a quien ya podemos calificar de auténtica desgracia para esta ciudad. La solución sigue en manos del BNG. Por tanto, hay que concluir que no hay solución para Vigo. Ni para el PSdeG.

Te puede interesar