El surrealismo actual

El surrealismo actual
Es tan surrealista el ambiente mundial, y en España de manera concreta, que uno ya tiene sus dudas de casi todo. Una periodista de la categoría de Pilar Cernuda calificaba ciertas situaciones actuales de bochornosas. Lo ocurrido con el debate de investidura deja en muy mal lugar a algunos de nuestros parlamentarios por el fondo y por las formas. Y los entresijos de la fallida investidura sin duda pasarán a los libros de texto al igual que los sueldos de quienes se postulan como representantes del pueblo… Ha habido de todo: afán de protagonismo, reiteradas pugnas por cargos…Todo muy lamentable visto objetivamente. Y el resultado ha sido muy triste. El candidato únicamente ha conseguido los votos de su partido y sólo el de los cántabros. Un auténtico fracaso.
Pero estamos en verano y tomemos la cosa con calma que quedan muchos días hasta el 23 de septiembre, en el que se podrán decidir muchas de las incógnitas de estos días. Muy posiblemente la ciudadanía con sus votos o con sus abstenciones pondrá a cada uno en su lugar. Pues distráiganse un poco. Parece ser el tiempo del color amarillo. Primero Cataluña y después el que se cree jefe del mundo y a lo mejor hasta del mambo. El presidente norteamericano con su inconfundible color de pelo amarillo igual que ahora el premier británico. Y recuerden lo del tractor y lo del submarino amarillos también.
Y lo bueno o lo malo, según ustedes quieran, es que estos mandatarios igual que los amarillos catalanes son personajes atípicos. Muy atípicos. Los gestos, las actitudes y la locuacidad de ambos más atípica todavía. Estamos ya observando las consecuencias de las actitudes del yankee y veremos cómo acaba el “brexit” y si el mandatario es capaz de contener sus impulsos demostrados reiteradamente como regidor de Londres o como ministro del Gobierno de Su Majestad. Ya hay protestas.
Porque la salida del Reino Unido de Europa nos toca más cerca y ya se ha llevado por delante a dos primeros ministros. Y ahora, justo el día de la toma de posesión de Boris Johnson, la ministra principal de Escocia (donde Johnson es impopular), Nicola Sturgeon, le advierte que acelerará sus planes para un nuevo referéndum de independencia. Se encuentra Johnson con un reciente sondeo de Panelbase, que dice que su llegada al poder dispara el apoyo a la independencia de los escoceses, que ganaría por seis puntos de diferencia. En una misiva le emplaza a un referéndum de independencia escocés en un plazo de dos años. Le dice la ministra: “Dados sus comentarios púbicos sobre la salida de la UE el 31 de octubre ‘con o sin acuerdo’, ‘cueste lo que cueste’ o ‘a vida o muerte’, es ahora más esencial que nunca que Escocia tenga una opción alternativa”. 
Y la misma líder conservadora en Escocia, Ruth Davidson que apoyó a Jeremy Hunt durante la campaña, ha advertido que la llegada de Johnson a Downing Street dispara los riesgos para la unión. El ex “premier” laborista Gordon Brown ha ido aún más allá y ha advertido que “Boris Johnson podría ser el último primer ministro del Reino Unido”.
Pese al apoyo de Cameron, en su día, tanto May como ahora Johnson han mostrado su rechazo a un segundo referéndum porque confían que el primero dure más de una generación. Sturgeon ha activado sin embargo ya el mecanismo para una nueva consulta en el Parlamento escocés. En su carta a Johnson, la líder independentista recuerda el severo impacto de un “brexit” sin acuerdo y reivindica “el respeto al principio básico de la democracia y al derecho de los escoceses a determinar su futuro”. Con estos ingredientes, peor vemos el futuro catalán con la sentencia del procés a la vuelta. La cosa está que arde en el próximo mes de septiembre.