Operación martillo amarillo

Operación martillo amarillo
Suena a chino verdad? Pues es la traducción del inglés, ‘Operation Yellowhammer’, un estudio de las inmediatas consecuencias de la salida con un rotundo ‘No Acuerdo’ del Brexit entre la Unión Europea y el Reino Unido si no se resuelve la situación antes del 31 de octubre. O sea, a la vuelta de la esquina. Es un documento oficial presentado ante el público británico y concierne esencialmente lo que tendrían que aguantar los ingleses al día siguiente, o sea el 1 de noviembre. ¿Pero y en Europa qué? ¿Están preparados los 27 incluido España, que está inmersa en su propio merengue político con las nuevas elecciones?
 Vengo escribiendo numerosos artículos sobre este maldito tema desde que comenzó el follón hace 3 años, pero ahora estamos como Gary Cooper en ‘Solo ante el peligro’ - en inglés ‘High Noon’ - con la cuenta atrás y a ver qué pasa. Volviendo a lo primero. Estos son los sectores más importantes que sufrirán el impacto de inmediato en el Reino Unido. Transporte: entre el 50-85% de los camiones que cruzan el Canal de la Mancha no estarán preparados para las autoridades aduaneras de Francia y el conflicto podría durar unos 3 meses o más. Emigración: las autoridades de la Unión Europea en las fronteras, especialmente en el túnel del canal, aumentaran el control con el resultado de demoras increíbles. Medicinas: estas demoras podrían causar un descontrol de suministro de hasta 6 meses de medicinas vitales al no ser que las autoridades tomen cartas en el asunto. Víveres y agua: la cadena de suministro de ciertos tipos de vegetales y fruta fresca descenderá aumentando la necesidad de acumular un ‘stock’ de los más vitales, y aunque no habrá un problema general reducirá drásticamente en la selección con aumento de precio en los supermercados.
 En el caso del agua, no habrá problema de suministro, aunque el temor de la falta de ciertos elementos químicos podría afectar a la calidad. Gasolina y gasoil: las plantas de refinería del Reino Unido que exportan a la Unión Europea verán un aumento en los precios convirtiendo el suministro en poco rentable. Podría causar el cierre de algunas plantas con la pérdida de empleo. Irlanda del Norte: el tema sigue como una espina clavada en el corazón del Brexit porque las ideas de los controles en la frontera simplemente no son viables. Todo esto se lo está tomando con mucha calma el Primer Ministro, Mr. Johnson como si todo se arreglara en el futuro. 
Por otro lado, el actual Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Junkers está por jubilarse y pasara la patata caliente a las Sra. Úrsula von der Leyen, actual ministra en el gobierno de Alemania y la primera mujer en ocupar este puesto. Como no quiere quedar mal por el fracaso estrepitoso del asunto, Junkers acaba de declarar que ‘habrá un acuerdo, señores, no pasa nada.’ Mientras, en Inglaterra sigue la lucha interna entre la tozudez de Johnson de ‘nos vamos y punto’ por un lado y el resto del avispero político que no sabe qué hacer para implementar la ley aprobada por el parlamento de no marcharse sin un acuerdo. El culebrón está que arde. ¿Y una vez más, que pasa en Europa? ¡Uf! De todo un poco, pero lo del Brexit sigue en el cajón de ‘pendiente’. Pero por ahora no hay señales de una contrapartida para afrontar el huracán que se aproxima en menos de dos meses. Así que, repito, España está inmersa en una campaña electoral y la Cidade Frondosa inaugurando carriles bicis. Aquí no pasa nada.