Las leyes de la democracia

Las leyes de la democracia

Los países que presumen de ser democráticos consisten en la aprobación de una constitución y un estado jurídico basado en las bases de los derechos humanos proclamados originalmente en Paris por la Asamblea General de la ONU el día 10 de diciembre de 1948. El artículo 14 de la actual Constitución española dice concretamente: ‘Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Desde el año 2016 presente mi solicitud para ser otorgado la nacionalidad española y uno de los requisitos rigurosos a cumplir, presentándome a un examen, era precisamente tener conocimientos de esta constitución. En otras palabras, dilecto/a leyentes/as, aunque ya conocía generalmente las normas y las leyes de España tuve sin embargo que estudiar a fondo esos huecos que siempre hay cuando uno se presenta a cualquier examen. En estos momentos, después de más de 2 años, aún estoy esperando el visto bueno del Ministerio de Justicia que, aunque el último informe confirmó que mis papeles estaban en orden, aún tenían que verificar lo que yo llamo la letra pequeña de mi solicitud. Mientras tanto, uno de los requisitos durante esta espera era no meterme en lio con las autoridades, para dar unos ejemplos, conducir bajo el efecto de alcohol o ausentarme más de 6 meses del país. Tengo entendido que este último requisito anularía automáticamente mi solitud. Ahora bien, y volviendo a lo de la ausencia, si un ciudadano de cualquier país sobrepasa ese periodo de tiempo en un periodo de un año, por ley tendría que darse de baja como residente en el país de origen y solicitar la residencia en el nuevo país. ¿Qué otros requisitos implican esta situación? Obviamente la de darse de baja y alta respectivamente ante las autoridades que incluyen el factor importante que es lo de Hacienda. En otras palabras, el fisco quiere la pasta marinera si uno cruza la línea roja de permanencia prolongada. Naturalmente hay una serie de variaciones para ciertos grupos de ciudadanos como pueden ser artistas, estudiantes, atletas y simples vagabundos del mundo. Desde que he estado contribuyendo a este periódico con opiniones variopintas, salvo de crítica, cuando puedo la política local de mi ciudad mantuve el propósito de nunca meterme con la política de la nación por la simple razón de respeto al ser un extranjero, aunque tengo más años de solera especialmente gallega que la mayoría de las nuevas generaciones. Sin embargo, por una vez rompo la regla con la siguiente pregunta. ¿Por qué el Sr. Puigdemont y los que le acompañan llevan más de dos años fuera de España sin que Bélgica o Alemania le exija que cumpla con las leyes de residencia, especialmente lo fiscal? ¿Por qué la Unión Europea permite este abuso cuando los mismos derechos humanos que he presentado al igual que la supuesta igualdad entre todos los ciudadanos lo deniegan? ¿Quién está pagando para que estos políticos puedan vivir como rajás, hacer conferencias, salir en la televisión y tomar cervezas sin pegar golpe? Si vuelvo la mirada hacia el propio país de mi residencia actual – España - también veo abusos de todo tipo. Aparte de que estamos en plena campaña electoral, que por cierto no tengo el derecho a voto, pero si pago el IRPF y todo cuanto impuesto se ha inventado desde la democracia, desde hace tiempo en mi humilde opinión no veo más que pisoteo continuó a la Constitución por todos los lados y lo que es peor. ¡Políticos abusivos y mentirosos! ¿Qué está pasando en este país? Que alguien me lo explique.