Opinión

La era digital y el desempleo

Todo comenzó con el Internet seguido por el avance de la telefonía móvil que, aunque fue inventado hace más de unas décadas no llego a pasar de ser un teléfono inalámbrico hasta que los dos se unieron complementándose mutuamente. El bicho con sonidos raros cuando llama, hace de todo menos darnos una comunicación nítida de voz. Acaba de concluir una feria en Barcelona de estos cacharros con la presentación del nuevo modelo de Nokia. Éste lleva la cámara fotográfica incorporada mas potente que la mayoría de los modelos convencionales, amenazando otro negocio multimillonario comenzado hace años por Kodak. El Internet abrió las puertas a la información pero al pasar los años pasó a ser una plétora de otros usos siendo uno de los más importantes la de un gran supermercado. Al principio era una fuente de investigación para profesionales, estudiantes y un público generalmente intelectual. Gracias al complemento de correo electrónico sirvió además para enlaces directos entre los mismos. Este último servicio acabó con el fax, que a su vez había aniquilado al telex. Pero aún no se había perfeccionado la conexión telefónica. Mientras tanto, abrieron sus puertas los grandes almacenes internautas como Amazon poniendo a la venta toda clase de artículos desde libros a antigüedades. Surgieron otras páginas Web como las de viajes, hoteles, ocio e incluso vuelos ‘Low Cost’ (que por cierto los vuelos del superdotado Sir Abel solo esta abierto la venta del de Londres a Vigo y no a la inversa) para dar ejemplos. Se acoplaron a este fenómeno las administraciones públicas para transacciones electrónicas ‘por la red’ obviando a los usuarios a presentarse en las oficinas de las entidades por el típico papeleo burocrático. Comenzaron los canales ‘chats’, YouTube; se unieron los medios de comunicación, tanto periódicos como televisión. Todo es ya accesible y gratis por la red. Volviendo al ‘móvil’ - ya que dejó de ser un simple teléfono - este artefacto se ha convertido en el principal y único enlace entre humano y el mundo entero de todo lo que tiene que ofrecer la humanidad en este siglo XXI. ¡Es escalofriante! Hasta hace poco si uno quería organizar un viaje acudía a una agencia. Ya no hace falta; use su móvil. Comprar un CD de Bisbal; similar, lo baja de la red. ¿Quiere hacer la compra de la semana? Los grandes supermercados ya tienen su propia página; haga su pedido por e-mail y se lo mandan a casa. Para leer una revista francesa, haga clic, pinché en ‘Google’ y aparecen todos los que están en los kioscos del Camps de Elyses. Y así con todo. ¿Entonces porque la relación con el desempleo? La revolución masiva en el mundo del consumo por Internet esta alterando los hábitos de la ciudadanía de tal forma y con tal rapidez que no le esta dando ‘tiempo’ a los negocios que ofrecían y siguen ofreciendo su mercancía tradicionalmente adaptarse al éxodo de los clientes habituales. ¡Se acabo el intermediario! Este tsunami voraz de consumo esta acentuado por las nuevas generaciones que son expertos en compra y venta si tener que dispensar de sus móviles o apartarse se sus ordenadores. ¿Si nos damos una vuelta por las calles céntricas de la Muy Leal que es lo que vemos? Cientos de tiendas y negocios que han cerrado con locales a la venta o alquiler. ¿Tiene que ver el paro? ¡Claro que si; pero también influye lo antes descrito! Curiosamente los bares y los chiringuitos siguen aguantando al igual que las ventas de tabaco y lotería. Hasta aquí no llego aún la garra de la ‘Red’

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