Opinión

MI AMIGO JOSÉ MARÍA FONSECA

Mi amigo y condiscípulo José María Fonseca, a quien sus compañeros de colegio solíamos conocer por su segundo apellido como “Moretón” es una de las mejores personas que conozco. El Colegio de Economistas lo nombra hoy “Economista del Año”, en un acto en el Pazo de los Escudos, reconociendo su excelencia empresarial como presidente de las Bodegas “Terras Gauda”. Lo merece.

Cuando nos vemos, inevitablemente hacemos dos cosas: entonar una canción escolar que aprendimos en los Salesianos de Ourense, que habla de pájaros y flores, y recordar al padre Evelio. Este singular personaje auguró al bueno de “Moretón” el triste futuro que le aguardaba a él y a sus hijos, pues mi amigo no tenía ni idea –en un examen oral- de no sé qué lección de historia de la que impartía el páter aquel, no precisamente visionario sobre su futuro. Yo siempre lo recuerdo y él se ríe con esa franqueza simpática que lo caracteriza.

José María Fonseca Moretón es un triunfador, y lo es sin perder la sencillez, cordialidad y la generosidad con todos y, sobre todo, el humor. Cuando él terminaba la carrera y yo ya me había metido en el periodismo, me presentó a un palestino llamado Refat Minwer Barakat, que estudiaba medicina. Nuestro amigo árabe hablaba a la perfección castellano y gallego, pero en las páginas del periódico donde yo entonces trabajaba hice constar que la entrevista fuera posible gracias a los conocimientos de árabe de José María Fonseca, que obviamente era mentira, pero quedaba bien porque aparecía en la foto al lado del entrevistado, muy serio y circunspecto. A cargo de aquella broma “Moretón” pasó a ser considerado un reputado lingüista. Lo que sí que es excelente y versátil músico.

Me alegra este nuevo reconocimiento profesional a José María y lo celebraremos como se merece, con el excelente caldo que fabrica y cantando a dúo “Así como los pájaros y flores se alegran al llegar la primavera…”

Te puede interesar