Nuevas elecciones

Nuevas elecciones

Las exigencias de Pablo Iglesias para apoyar la investidura presidencial de Pedro Sánchez al precio de ser nombrado ministro están bloqueando el proceso de una negociación que en relación con otros partidos (PNV, Partido Regionalista de Cantabria) está muy avanzada. No sin tiranteces en el caso de los vascos porque son renuentes a apoyar a un futuro Gobierno en el que estuviera Podemos. Sánchez se enfrenta a un dilema. Si pacta con Iglesias pierde los seis votos del PNV y sin el apoyo de Podemos, no suma. Al no haber encontrado eco la invitación realizada desde el PSOE para que el PP se abstuvieran en la votación de investidura -José Luis Ábalos les ha recordado que el Partido Socialista sí lo hizo cuando el candidato era Mariano Rajoy-, y sabido que Albert Rivera no quiere saber nada con Pedro Sánchez, la situación deriva hacia un único escenario. El de la reiteración del bloque de poder que sacó adelante la moción de censura. En términos políticos el peor de los escenarios posibles para iniciar una legislatura porque el enfrentamiento entre derecha e izquierda estaría asegurado desde el primer día.
Sánchez se encuentra como Alejandro en Gordio. En su caso la salida equivalente a cortar el nudo gordiano, sería convocar elecciones. De hecho, según fuentes fiables, ya es algo más que una hipótesis de trabajo para los asesores de La Moncloa. La publicación de encuestas en algunos medios apunta en esa dirección y el resultado de las mismas puede ser interpretado como un aviso a navegantes. En esencia los sondeos corroboran la impresión muy generalizada de que sí Sánchez anunciara la convocatoria de nuevas elecciones argumentando que las exigencias de unos y las intransigencias de otros no le habían dejado otra salida, es más que probable que el PSOE volviera a ser la lista más votada aumentando incluso su número de escaños. A costa de Podemos que perdería unos cuantos como reflejo de la crisis interna que arrastra.
En la derecha el PP volvería a superar a Ciudadanos y crecería a expensas de Vox, partido que perdería buena parte del apoyo que tuvo en las pasadas elecciones. Serían votantes del PP que regresarían a la nave nodriza. Más qué el interés general, el horizonte de todo político es el poder y en ese registro es en el que hay que analizar los movimientos de Pedro Sánchez. Si Iglesias sigue presionando para tener una llave de La Moncloa, no habría que descartar que Pedro Sánchez le acabe dando un portazo en forma de nuevas elecciones.