La Banca siempre gana

La Banca siempre gana

Así es, aunque esta vez los responsables directos de casi todos los despropósitos de índole tributaria-financiera, que sufrimos los españolitos de a pie, vienen derivados de la negligente y desidiosa gestión de la peor clase política jamás conocida en la historia de este país. No hay peor legislador que el que legisla a destiempo, parcialmente y erróneamente. España y los españoles ya no aguantamos más parches judiciales, ni más remiendos fiscales. Queremos seguridad jurídica y normativas legibles, claras, concretas y agrupadas. Y queremos menos impuestos en la vivienda habitual. Este es el momento, ahora o nunca. Los contribuyentes españoles estamos sometidos a un galimatías fiscal injustificable e insoportable. Y si comparamos los impuestos que aplica nuestro país con los del resto de Europa, descubrimos que somos los que más tributos carga sobre las hipotecas y uno de los más destacados en lo que se refiere al gravamen de las herencias, el patrimonio, las empresas o el empleo. Baste un solo ejemplo. El Impuesto sobre el Patrimonio, que grava el patrimonio neto de las personas físicas, solo existe únicamente en España, ya que Francia lo va suprimir en breve. Por todo ello es imprescindible una reforma integral y profunda de la actual Ley Hipotecaria, la cual ya no responde en absoluto a la problemática actual. La supresión vía real decreto del pago del impuesto de actos jurídicos documentados por parte de los clientes que soliciten una hipoteca me parece justo. 
Pero ojo, que ahora no sean las entidades financieras las que nos repercutan, vía diferenciales vinculados al Euribor, el coste del pago del impuesto. Importe que según los Técnicos del Ministerio de Hacienda, y estimando que cada año hay más de 17.000 nuevos hipotecados en Galicia, se podrían ahorrar de media 2.236 euros. Por este motivo, y por la desconfianza que me supone el que la banca no repercuta el pago de este impuesto a sus clientes, creo que la mejor alternativa será la supresión definitiva de impuestos como el de Actos Jurídicos Documentados, y de paso el de las plusvalías municipales. ¿Y porque digo esto? Pues porque tengo cristalino que los bancos repercutirán sobre el cliente los costes adicionales del tributo. Y esto producirá que el encarecimiento de las hipotecas expulsará a más ciudadanos hacia el mercado del alquiler, ya tensionado por la subida de precios en los núcleos urbanos y la contracción de la oferta.
 Ya que al subir el diferencial, habrá un mayor porcentaje de personas que no puedan acceder a la hipoteca, porque el sueldo es el que es. Si hay menos opciones de tener una vivienda en propiedad, hay también más personas que se van a derivar al mercado del alquiler. Creo y pienso que nuestros gobernantes, los actuales y los anteriores, algo deberían haber aprendido del aberrante recorrido, que tuvo y sigue teniendo, el devenir de la problemática de las cláusulas suelo de las hipotecas. 
Pero que gran país el nuestro, que se pone en manos del primero que llega al gobierno sin haber pasado por las urnas, y aun así seguimos existiendo.