Bimba y Lola crece desde Vigo en todo el mundo
La firma de moda apuesta por la ciudad que la vio nacer con una nueva sede en la Avenida de Madrid donde nacen las ideas que lleva a sus tiendas en 55 países
Bimba y Lola abre las puertas de su nueva sede en Vigo a Atlántico. Fiel a su discreción, la empresa no se anuncia con el nombre en la fachada y no hay ni rastro del logotipo del galgo que le ha llevado a conquistar más de 50 países por todo el mundo.
Situada en la Avenida de Madrid, unas imponentes instalaciones de 10.000 metros cuadrados acogen el ‘core’ de la empresa textil fundada hace 20 años por Uxía y María Domínguez. El trajín del personal es continuo, desde el área de diseño y desarrollo de producto, patronistas y compradores a los servicios corporativos, legal, financiero y canales de venta, entre otros. Allí trabajan más de 300 personas, a las que se suma el personal que la firma tiene en el almacén logístico de Mos. "Este tándem es perfecto y esperamos mantenerlo así muchos años, son una apuesta a largo plazo”, indica el CEO de la compañía, José Manuel Martínez.
Son unos 500 los empleos que genera la empresa en Galicia, contando la sede viguesa y las tiendas, y 1.700 a nivel global con más de 300 puntos de venta físicos en 55 países. "España es el principal mercado y México el segundo. Bimba y Lola está muy asentada en los países latinos. Asia es una región donde la marca se está desarrollando bien, aunque no es igual de conocida que en Latinoamérica, y tenemos planes para crecer”, señala el consejero delegado. Corea, China, Indonesia y Singapur son algunos de los países en los que está presente la firma en el mercado asiático, donde opera a través de socios locales.
El canal e-commerce representa en torno al 21% del negocio. “Online se puede comprar en prácticamente todo el mundo. El canal de venta lo elige el cliente, no nosotros, de ahí que no nos marquemos objetivos”, explica Martínez.
De taller de coches a diseño de moda y bolsos
Ni el nombre ni el logo lucen en el exterior del edificio y la fachada que da la Avenida de Madrid no es la principal
“La sede en Vigo y el almacén en Mos es un tándem perfecto, son una apuesta a largo plazo”, indica el CEO, José Manuel Martínez
Las instalaciones de 10.000 metros cuadrados en la Avenida de Madrid datan de 1965 y originalmente albergaban un concesionario y un taller, del que se mantuvieron detalles como una pared con azulejos con el logotipo de neumáticos Michelin.
Espacio de muestra con prendas de la firma. El exterior tiene zona verde y un prado donde pastan vacas.
La zona de la cantina, con espacio de ocio con mesas y sillas, ocupa lo que en su día fue el foso para los vehículos. La estructura del edificio se conservó tal cual y tan solo se cambió la rampa por la que accedían los coches y camiones al taller por una imponente escalinata desde la planta baja a través de la cual se accede a los dos pisos superiores. Espacios multiusos, recepción, una zona dedicada a la presentación de colecciones para tienda, otro para crear looks con maniquís y varios platós para las sesiones de fotografía con las modelos completan las instalaciones. “Es un orgullo estar en Vigo, donde nació la empresa. Estamos encantados con la nueva sede y con la ciudad”, indica el CEO.
Las mesas ocupan lo que fue el foso de un taller de coches. A la dcha. pared con el logo de neumáticos Michelin.
El equipo de Bimba y Lola se mudó el año pasado desde Mos tras más de dos años de rehabilitación de las instalaciones. Los trabajos incluyeron la recuperación del entorno y la creación de un espacio sostenible que obtuvo la certificación de sostenibilidad en la edificación Breeam con clasificación excelente. “Fue un flechazo a primera vista”, comenta el consejero delegado sobre el momento en el que vieron el inmueble y lo que aportaba: espacios abiertos, diáfanos y amplitud. Esa es la filosofía que impera en la sede, la cercanía y el contacto directo. No hay despachos ni puestos de cabecera en las mesas de reuniones. El departamento de RRHH ocupa un lugar más discreto, otra seña de identidad de la compañía. “Para nosotros Bimba y Lola es la marca, el producto, las tiendas y la web así que intentamos no exponer el nombre demasiado”.
La sede muestra a la Avenida de Madrid la parte trasera, mientras que a la entrada principal se accede por detrás y está rodeada de una zona verde y un extenso prado donde pastan vacas, mientras en el interior se crea la moda de lujo accesible del equipo de las hermanas Uxía y María, sobrinas del diseñador ourensano Adolfo Domínguez.
Texto: Andrea Estévez | Fotografías: Bimba y Lola | Diseño: Marcos M. Reboredo