"Mi corazón está dividido"
fútbol
Joana no ha decidido entre el Sárdoma o el Matamá tras jugar en Portugal el curso pasado
Hay veces en las que una importante decisión te toma a ti y no al revés. Así está Joana Montouto (Vigo, 1990) estos días. La futbolista viguesa jugó la temporada pasada en el Boavista portugués, en la Primera División lusa. La experiencia deportiva no fue todo lo satisfactoria que cabía esperar y su equipo descendió. Además, no encontró la estabilidad dentro del terreno de juego, con constantes cambios de posiciones. Un lío. En otro de diferente índole, pero lío al fin y al cabo, se encuentra ahora Joana. De vuelta en Vigo debe decidir entre regresar al Sárdoma, donde militaba antes de probar suerte en Oporto, o fichar por el Matamá para jugar en Segunda División Pro.
"Mi corazón está dividido", suspira Joana. Estos días está disputando la Vigo Cup de fútbol sala con el Sárdoma, con el que está logrando excelentes resultados y en el que se ha reencontrado con antiguas compañeras. "Allí siempre me trataron muy bien, fui muy feliz y siempre he tenido muy presente al club", destaca sobre el conjunto que este año dirigirá Víctor González en Primera Estatal, nuevo nombre de la hasta ahora Segunda División.
Precisamente en la nueva segunda categoría del fútbol español es en la que va a competir el Matamá, después de que sus socios lo aprobasen con un 80% de los votos. Y el club celeste también se ha puesto en contacto con Joana para ofrecerle formar parte de la plantilla en la aventura de la Segunda División Pro. "Jugar en esa competición es un reto atractivo", confirma la atacante, que si bien se siente seducida por la oferta del equipo que entrena Edu González, todavía no ha decidido. Jugar con varias futbolistas celestes en la Vigo Cup de fútbol-7 puede funcionar como argumentario a favor para instalarse en el Penedo da Moo en la campaña 2019/20.
"Con ambos ha habido contactos pero los dos saben que todavía no sé qué voy a hacer", explica, mientras apela a que quiere divertirse jugando en la competición veraniega y que cuando llegue el momento, hará lo que considere mejor. Joana también afirma que este año quiere centrarse en su trabajo -el fútbol femenino es totalmente amateur en estas categorías-.
Pero lo que no ha aminorado ni un ápice en la atacante viguesa son las ganas de jugar al fútbol. "Tengo mono", afirma. La mala temporada en el Boavista solo ha acrecentado su motivación por volver a brillar en casa. "Tengo una espina clavada que necesito quitarme. Soy muy competitiva y no quiero quedarme con este mal sabor de boca", afirma Joana, que desvela que también le incomoda haberse quedado sin hacer gol. "Eso no puede ser", bromea. Pronto, será la hora de ponerse seria. ¿Blanquiazul o celeste? Una decisión aguarda por ella.n
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