VIGO

Vía libre a la nueva demolición del antiguo Xeral

Urbanismo autoriza el derribo de las alas que rodean la torre al constatarse que se encuentran en mal estado

Una de las alas que rodea la torre del Xeral que será demolida.
Una de las alas que rodea la torre del Xeral que será demolida.
Vía libre a la nueva demolición del antiguo Xeral

El departamento municipal de Urbanismo acaba de dar el visto bueno administrativo a la petición cursada por la Conselleríade Xustiza para  acometer una derribo con el que no contaba en el antiguo Xeral y poder culminar la transformación del antiguo complejo sanitario en la Ciudad de la Justicia. La demolición se hará en las alas de la torre, el anexo en forma de "U" que rodeaba la torre y que inicialmente se contemplaba dentro del proyecto de rehabilitación. 
Sin embargo, al iniciarse la reforma el director de la obra, el mismo que ganó el concurso de transformación, el arquitecto Alfonso Penela, constató que se encontraba en peores condiciones de las previstas. En estas circunstancias, finalmente se optó por ampliar el presupuesto, asumir un gasto de un 33 por ciento superior a los previsto y elevar hasta 40 millones (10 millones más) la inversión. La demolición de esta parte todavía no se ha iniciado y según indicaron en la Consellería de Xustiza, se estaba a la espera de permiso del ayuntamiento. Que por su parte aseguró ayer que ya estaba dado. Con la licencia se podrá comenzar la obra, aunque la apertura de la Ciudad de la Justicia añadirá otro retraso: pasará al menos un año hasta que se pueda inaugurar.
Los antiguos anexos, construidos en los años 70 y 80, y que iban a ser también reformados, tienen serias deficiencias -"equilibrios inestables", dijo Penela- que aconsejaron su derribo. Serán casi 14.000 metros cuadrados los que caerán por la piqueta. Según explicó Alfonso Penela en una visita reciente a los trabajos en marcha, estas alas que todavía rodean la torre "no se construyeron en las condiciones adecuadas", lo que vinculó con "las prisas y el momento" en que se amplió el hospital. Entre otras, que "los forjados no tienen capa de compresión", por lo que advirtió de que sería "más arriesgado" rehabilitar estos edificios que construirlos de nuevo. 
No obstante, hay un lado positivo y es que esta actuación permitirá "trabajar con más libertad" y dar una mejor respuesta a las necesidades que genera el proyecto, que se mantendrá como estaba previsto, sin cambios en la estructura final resultante. Ya resulta visible en la zona alta de la torre que ha desaparecido el anexo y su estructura final es ahora piramidal, como originalmente.
La reconstrucción de las dos alas conllevará un retraso que se suma al provocado por la detección de amianto en la infraestructura del hospital durante la primera fase de la actuación. Las obras concluirán en torno a agosto de 2020, en lugar de a principios de ese año. Luego, todavía faltará el traslado, que se hará por partes.