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La Universidad de Vigo trabaja en un nuevo satélite con Brasil

El satélite Humsat-D cumple un año en órbita y alcanzó el cien por cien de su objetivo científico según asegura el coordinador del proyecto, el catedrático Fernando Aguado

MIembros de la Universidad de Vigo trabajando en Serpens.
MIembros de la Universidad de Vigo trabajando en Serpens.
La Universidad de Vigo trabaja en un nuevo satélite con Brasil

La Agrupación Aeroespacial de la Universidad de Vigo inició su proceso de internacionalización al participar en el desarrollo del primer satélite del programa Serpens de la Agencia Espacial Brasileira (AEB), que tiene como objetivo facilitar el acceso al espacio de las universidades de ese país.
El coordinador del grupo, Fernando Aguado, explicó que esta primera experiencia de colaboración internacional supone "un nuevo reto" para los integrantes de la Agrupación Aeroespacial, al tiempo que ha insistió en la importancia de "apostar por la internacionalización del sector".
La participación de la Universidad de Vigo en este primer satélite de Serpens, un cubesat 3U dividido en dos sectores, se centra en incluir una "carga que es la evolución de la que fue lanzada en Humsat-D y que incluye mejoras basadas en los datos en órbita del satélite", detalló Aguado. Asimismo, explicó que la participación de la institución académica viguesa tiene su origen en las relaciones con la profesora de la Universidad de Brasilia, Chantal Cappelleti. Esta profesora fue miembro del grupo que coordinó el lanzamiento del Humsat-D y mantiene con el grupo de Aguado una "intensa colaboración", informa la universidad viguesa.
"Cuando ella llegó a Brasil propuso nuestra incorporación al consorcio de Serpens", relató Aguado, que explica que el trabajo comenzó a finales de 2013 una vez que la misión quedó definida y empezaron las tareas de desarrollo en paralelo con la operación del Humsat-D, que este viernes cumple su primer año en órbita. Este primer satélite del programa de la AEB será lanzando previsiblemente durante la segunda mitad de 2015 y en él trabaja un consorcio internacional formado por un instituto federal de Brasil, dos universidades de EEUU, la universidad italiana de Roma Sapienza; y la propia Universidad de Vigo.